Inmodiario

Savills, consultora internacional de servicios inmobiliarios, avanza un análisis hasta lo que va de año sobre la actividad inversora en oficinas, que no ha dejado de superar marcas desde los primeros síntomas de reactivación a finales del año 2013 y acelerar el ritmo en 2014.

Con los datos a cierre del primer semestre, ya se superaba en un 36% la cifra alcanzada en el mismo periodo del año anterior en el mercado de oficinas, alcanzando casi 730 millones. Sin embargo, ha sido un verano caracterizado por una intensa actividad, habitualmente inusual en estos meses. Así, este mercado, que cerró 2013 en cerca de mil millones, es el más activo en no residencial en cuanto a número de operaciones y roza los 1.900 millones de euros actualmente. La cifra supone un 42% del volumen total terciario, que computa los datos de industrial, sector hotelero y retail —donde los centros comerciales retoman el interés del inversor concentrando las operaciones de mayor volumen— hasta alcanzar un total aproximado de 4.500 millones de euros y en camino de duplicarse a finales de 2014, frente a los 2.500 millones alcanzados a cierre del pasado año.

Los inversores domésticos continúan cediendo espacio a los internacionales, quienes han protagonizado las operaciones más voluminosas, como las correspondientes a las sedes de Vodafone e IBM o el paquete de 13 edificios de la Generalitat adquiridos por Zurich. España ha dejado atrás la condición de país con riesgo y son numerosos los inversores que buscan oportunidades para entrar o volver a un mercado con potencial de crecimiento a corto/medio plazo, especialmente en Madrid, que continúa acaparando el mayor volumen de inversión, casi el 60% del total nacional con cerca de 1.100 millones de euros.

También las socimis empiezan a tomar protagonismo. Aunque en el primer semestre apenas tuvieron representación, el mes de julio fue especialmente activo para Hispania, Lar, Merlin Properties y Axia, ahora su porcentaje de participación en el volumen transaccionado supone el 21%. Y continúan con su actividad inversora. La pregunta es hasta cuándo. Es destacable el hecho de que las socimis están atrayendo el interés no solo de inversores nacionales, sino también de internacionales, que ven una vía de acceso segura a un mercado que desconocen.

Por otra parte, la certeza de haber alcanzado la fase más baja del ciclo y el exceso de liquidez están favoreciendo un desequilibrio entre oferta y demanda que, en determinados productos y zonas, están produciendo un ajuste en los niveles de rentabilidad, especialmente notorio en el CBD (Central Business District), donde la compresión en el nivel teórico ha alcanzado 50 puntos básicos en los últimos seis meses, situándose en torno al 5.5% en Madrid y al 6% Barcelona.

Ante la escasez de producto y como respuesta al apetito inversor, cada vez son más los propietarios en posición vendedora, ya sea on the market (todo apunta a que se iniciarán o retomarán varios procesos de venta) o off market.