Inmodiario

Después de varios meses de espera tras el final de las obras, poco antes de las pasadas Navidades estrenaron sus casas los primeros propietarios de Mindanao House, una de las promociones de lujo llevada a cabo en los últimos años en el centro de la capital sobre el solar que durante años ocupó el hotel Mindanao.

Y las primeras impresiones no parecen ser muy buenas, a tenor de los comentarios vertidos. Algo que ya habían puesto de manifiesto el pasado mes de agosto cuando los propietarios pudieron realizar una primera fugaz visita a los pisos una vez acabadas las obras.

Promovida por el Banco Popular y con Domus ejerciendo de comercializadora, ambas empresas centran buena parte de las críticas por parte de los propietarios, debido a la falta absoluta de comunicación mantenida durante todo el tiempo que ha durado la obra y, sobre todo, después de acabarse, sin dar información alguna del desarrollo de la tramitación en el Ayuntamiento de Madrid de la licencia de primera ocupación.

Además de la falta información, los acabados, las cocinas diminutas y, sobre todo, las maniobras que hay que hacer para bajar a los garajes y lo pequeñas que resultan las plazas –imposible que aparque un coche largo y ancho – son algunas de las quejas puestas de manifiesto, sobre todo porque supuestamente habían comprado  por un dineral  unos pisos de superlujo que, por lo que parece, no lo son tanto.

Uno de los propietarios ya instalados ha comentado sobre el garaje que “he entrado al parking con el coche (estoy en la -4), y me ha parecido lo peor de la casa, las rampas son muy estrechas y como haya coches aparcados en las plazas contiguas aseguro golpes seguros. Mi coche es un A6, pero mi experiencia de hoy ha sido nefasta. Si fuese un parking público, no lo metería”.

Lo de construir viviendas de lujo en el solar del antiguo hotel Mindanao, en Madrid, en la esquina del paseo de San Francisco de Sales con la calle de Gaztambide, ha sido el cuento del nunca acabar.

Primero, iba a promover el Banco Pastor, luego la inmobiliaria Nozar, después, otra vez el Pastor, y al final ha sido el Popular, tras adquirir la entidad gallega, el que acabó como propietario de la parcela y tiró hacia adelante con el proyecto redactado por GCA Arquitectos.

En 2007, la inmobiliaria Nozar inició las obras de adecuación del solar, con el vaciado y el apuntalamiento de lo que serían las plantas destinadas a los garajes, pero tuvo que paralizar las obras por falta de recursos económicos, los que le llevarían a acabar en concurso de acreedores, donde todavía sigue.