Inmodiario

Cada casero sabe mejor que nadie la estrategia a seguir con sus propiedades en alquiler. Lo que puede parecer sensato para unos, puede que para otros no lo sea tanto. En este sentido, hay políticas para todos los gustos.

Caseros que, hasta un punto determinado, prefieren negociar rebajas de las rentas para mantener los ingresos recurrentes procedentes de los locales abiertos. Y otros que, al contrario, se resisten a negociar, y siguen año tras año subiendo las rentas en función del Índice de Precios al Consumo (IPC) como si la situación económica fuera normal. Piensan que la rotación permanente, sin bajar precios, les sale más a cuenta. Compensan los altos ingresos, mientras están ocupados los locales, con la caja vacía registrada durante el tiempo en que están vacíos.

En esta segunda estrategia anda inmersa la inmobiliaria Azata, al menos en esa zona ‘caliente’ comercial de gran demanda en los tiempos de bonanza como era la situada en el eje de la avenida de Europa, en el límite entre Madrid y Pozuelo de Alarcón. Allí, a pesar de las quejas de los comerciales, la empresa prefiere mantener los precios altos y correr el riesgo de que los locales se queden vacíos más tiempo del deseado.

A pesar del bajón de la actividad, las rentas son de otra época, claramente fuera de mercado, como lo son los 10.000 euros mensuales por espacios de apenas 300 metros cuadrados, o más de 1.000 euros por una reducida superficie de 35 metros cuadrados.

Las consecuencias de esta política se dejan notar en que hay cada vez más locales vacíos. En algunos casos pasan meses, incluso años, y los locales permanecen vacíos. Una situación que lamentan los que mantienen el tipo, especialmente aquellos que se dedican a la hostelería.

Nada que ver con aquellos tiempos no tan lejanos donde había patadas por conseguir un espacio en esta zona.

Entre la actual oferta disponible de locales comerciales en la avenida de Europa existen diferencias notables entre las rentas que piden unos propietarios y otros. Azata, por ejemplo, está pidiendo 3.535 euros mensuales por una antigua cafetería de 160 metros cuadrados, cuando espacios de igual tamaño bajan, en la misma zona de la avenida de Europa, de los 2.000 euros.

Lo mismo sucede con los locales más pequeños. Hasta hace un par de años, por muy reducida que fuera la superficie alquilable, encontrar algo por menos de 1.000 euros resultaba prácticamente imposible. Ahora no abundan, pero si se busca se puede alquilar uno de 54 metros por 650 euros mensuales, aunque también se mantienen rentas por encima de los 1.500 euros por espacios de apenas 60 metros.