Inmodiario

  • Nota de Prensa

El plan de Desarrollo Sostenible para 2010-2015 diseñado por el Grupo Klépierre sigue siendo la espina dorsal de los compromisos medioambientales, sociales y económicos de la compañía. Dicho plan, representa la síntesis de los diferentes proyectos nacionales en cuanto a filosofía medioambiental se refiere y propone objetivos ambiciosos pero realizables en los centros de la compañía. Cada año, el plan de Desarrollo Sostenible es revisado y adaptado  en función de los cambios legales relacionados con las actividades del Grupo, es decir, la gestión de Centros Comerciales.

Así, optimizando el consumo, Klépierre favorece métodos tales como el aislamiento de los edificios evitando la pérdida de energía, automatizando las instalaciones, mejorando continuamente la calefacción y/o refrigeración de los centros comerciales y apostando por energías renovables con acuerdos específicos que garantizan su desarrollo.

En este sentido, el consumo total de energía en los centros comerciales del Grupo Klépierre cayó un 4% en el periodo 2010/2012, bajando hasta los 356.752.144 kWh., de los que España y Portugal (Iberia) consumieron  32.601.116 kWh. Asimismo, cabe destacar que el grupo va verificando sus objetivos en un nivel superior al esperado para el periodo 2010/2012, con el cumplimiento de todas las garantías y leyes medioambientales aplicables al sector de los centros comerciales.

En referencia al uso del agua para servicios, control del clima y espacios verdes, el consumo de los centros comerciales en lugares e instalaciones comunes disminuyó un 1%, pasando así a 1.052.253 metros cúbicos en el periodo 2011/2012. Igualmente, las emisiones de gas invernadero del Grupo cayeron un 1% durante el mismo periodo. También en 2012, el porcentaje de basura reutilizada y reciclada fue del 39%, una cifra que aumentaría hasta el 69% si se incluyen todas las formas de recuperación de residuos (incineración y metanización, por ejemplo).

Por su parte, los centros comerciales de Klépierre España han contribuido a la reducción del consumo de energía y al impacto medioambiental de la compañía con el seguimiento y análisis de los principales suministros (agua, electricidad y gas). Todo ello acompañado de diferentes programas activos de control y concienciación directa, tanto con los consumidores como con los propios empleados de la multinacional y de los centros.