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El Pacto Verde, la Oleada de renovación o la Nueva Bauhaus fomentan el uso de materiales sostenibles para conseguir el objetivo europeo de la neutralidad en carbono en 2050.

La madera reúne las cualidades para desempeñar un papel clave en la reducción de emisiones en los edificios.

El proyecto KnoWood trabaja para extender el conocimiento especializado en construcción con madera.

Bruselas ha trazado en verde el camino de salida a la crisis provocada por la pandemia. Con el horizonte puesto en alcanzar la neutralidad climática 2050, la UE ha desplegado una serie de iniciativas con la reducción de emisiones netas de gases de efecto invernadero como paraguas común.

Uno de los ámbitos prioritarios de actuación son los edificios. Su construcción, uso y renovación requieren cantidades considerables de energía y recursos. Tal es así que suponen alrededor del 40 % del consumo energético de la UE y del 36 % de las emisiones de gases de efecto invernadero. Así, de cara a lograr el objetivo intermedio de reducción de emisiones de al menos el 55 % para 2030, la UE debe disminuir las causadas por los edificios en un 60 % y el consumo energético de calefacción y refrigeración en un 18 %.

Políticas europeas recientes, como la normativa de edificios de consumo casi nulo, han conseguido que los nuevos edificios sean más eficientes. Así, el parque inmobiliario consume hoy la mitad de energía que hace 20 años. Sin embargo, el 85 % de los edificios de la UE se construyeron hace más de 20 años, y se espera que casi la totalidad de ellos sigan en pie en 2050. Para atajar el problema, la estrategia 'Renovation wave' (Oleada de renovación) se ha propuesto duplicar las tasas de renovación en los próximos 10 años y actualizar 35 millones de edificios ineficientes de aquí a 2030.

La edificación sostenible también encuentra una aliado en el Pacto Verde, herramienta europea para luchar contra el cambio climático. Su plan de acción incluye el impulso del uso eficiente de los recursos y propugna que los edificios se diseñen de acuerdo con la economía circular para reducir la contaminación.

Por último, y en línea a estas acciones, Europa quiere que esa transformación energética y sostenible de los edificios suponga también un profundo cambio de las ciudades y el entorno edificado. Así, la Nueva Bauhaus promueve la arquitectura sostenible y la utilización de materiales ecológicos, que aúne estilo y sostenibilidad, con el fin ulterior de mejorar la calidad de vida, la salud y el bienestar de los habitantes.

La madera

La madera encaja a la perfección en los objetivos y principios de esta renovada política europea relacionada con la construcción sostenible que conforman herramientas como el Pacto Verde, la Oleada de renovación o la Nueva Bauhaus. Este material, con el que se ha construido desde los orígenes de la Humanidad, vuelve a la primera línea gracias al desarrollo tecnológico de sus sistemas de construcción y la acuciante necesidad de descarbonizar el sector.

Entre sus beneficios relacionados con las iniciativas europeas mencionadas destacan:

- Es un material de construcción natural, renovable, reciclable y biodegradable, apropiado dentro del concepto 'economía circular' que promueve el Pacto Verde.

- Requiere de muy poca energía en su proceso de transformación: entre un 60 y 80% menos que el cemento. Sin olvidar que, la producción de cemento supone el 6% de las emisiones de carbono mundiales; mientras que la de acero -la mitad de la cual se destina a la edificación- suma el 8%. Se estima que por cada tonelada de madera que sustituye al cemento se evita la emisión de dos toneladas de CO2.

- La gestión sostenible bajo principios de repoblación de los bosques, principales sumideros de carbono, para el aprovechamiento de la madera favorece la preservación de las superficies forestales. Los árboles absorben CO2 de la atmósfera, lo almacenan y liberan oxígeno.

- Los edificios de madera siguen almacenando carbono durante su vida útil. Cada m3 de madera elimina una tonelada de CO2 a la atmósfera.

- En cuanto al objetivo de reducir el consumo de energía durante la vida útil del edificio, la madera es un buen aislante térmico. Los edificios de este requieren menos energía para calefacción o refrigeración. Una pared de madera aísla 15 veces más que un muro de hormigón.

- En relación con la estética, bienestar y calidad de vida que promueve la Nueva Bauhaus, la arquitectura en madera consigue incorporar elementos de la naturaleza en espacios urbanos o interiores que ayudan a que las personas se sientan mejor.

- En esta misma línea, aumentan las investigaciones científicas que demuestran que las construcciones de madera tienen un impacto positivo en la salud. Diversos estudios atribuyen a la utilización de superficies de madera en espacios interiores (oficinas, colegios, centros sanitarios, edificios públicos o viviendas) la reducción del estrés así como el fomento del bienestar físico y mental entre los usuarios.