Inmodiario

La Comunidad de Madrid participa en un importante proyecto de investigación financiado con fondos europeos cuyo objetivo es desarrollar nuevos materiales de construcción mediante el reciclado de materiales usados, como plásticos y caucho de neumáticos, y comprobar su efectividad en entornos reales.

Dentro de este proyecto ha extendido de forma pionera un nuevo tipo de asfalto realizado a base de plásticos reciclados y caucho de neumáticos usados en la carretera M-300 (Alcalá de Henares) y actualmente comprueba los resultados de esta aplicación
experimental.

El viceconsejero de Transportes, Infraestructuras y Vivienda, Borja Carabante, ha participado en una jornada de trabajo en la que expertos de varias administraciones y empresas que participan en este proyecto analizaron la evolución de las tareas desarrolladas hasta el momento y sus resultados. En su intervención, Carabante recordó lo novedoso de esta iniciativa, puesto que hasta el momento se habían realizado diversas investigaciones de carácter teórico a nivel internacional, en países como Reino Unido e India, pero es la primera vez que se utiliza este tipo de material en una obra, y el escenario ha sido la Comunidad de Madrid.

Este proyecto, denominado Polymix, se enmarca dentro del programa Life+, un instrumento de financiación de la UE dirigido a promover iniciativas de carácter medioambiental. Cuenta con un presupuesto de 1,5 millones de euros, de los que aproximadamente la mitad están financiados por Unión Europea y el resto por los diferentes participantes, entre ellos la Universidad de Cantabria, Acciona y el Centro de Innovación y Tecnología AIMPLAS, con sede en Valencia y la Comunidad de Madrid.

En el caso de la aportación regional, supone coste cero para el Ejecutivo autonómico porque se financia a través del trabajo del personal especializado de la Dirección General de Carreteras.

Dentro de este proyecto, el tipo de asfalto que se ha desarrollado emplea desechos plásticos y de caucho de neumáticos usados con el objetivo de evitar su acumulación en vertederos, su uso como combustible o su explotación de canteras, para contribuir, de este modo, a la preservación del medio ambiente. Pero, además, este tipo de material ofrece importantes ventajas al ser utilizado en infraestructuras viarias, puesto que mejora la resistencia del asfalto, lo que supone una menor necesidad de mantenimiento.

“La búsqueda de nuevas soluciones ecológicas en técnicas de construcción y materiales de vanguardia ofrece múltiples ventajas, tanto ambientales como de mejora de las propiedades del asfalto y un ahorro económico”, destacó Carabante. Al respecto, explicó que el uso de estos materiales reciclados permiten una reducción del impacto ambiental y también de los costes de producción de asfalto, pero además mejora la calidad del mismo, puesto que el resultado es más resistente y requiere un mantenimiento menor.

Por otro lado, el proyecto incluye también el establecimiento de recomendaciones y la realización de una investigación que permita en el futuro adaptar la normativa existente a nivel comunitario para fomentar una contratación pública ecológica, teniendo en cuenta los resultados del estudio que se está realizando tanto el ámbito teórico como en su aplicación práctica.

El proyecto comenzó a desarrollarse en septiembre de 2011 y cuenta con un plazo de ejecución de 36 meses. Gracias a esta investigación, en un futuro próximo será posible reducir el impacto medioambiental de este tipo de residuos altamente contaminantes y cuya utilización, además, se ha incrementado notablemente en los últimos años. Como ejemplo, cabe destacar que el consumo medio de productos de plástico en Europa es de 100 kg por ciudadano y, además, la acumulación de neumáticos usados en Europa alcanza los 3 millones al año.