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El consejero de Medio Ambiente, Planificación Territorial y Vivienda, Iñaki Arriola, y el alcalde de Bilbao, Juan Mari Aburto, han firmado un convenio de colaboración para la elaboración de un plan de mejora de la calidad del aire en la capital vizcaína, que reduzca las emisiones a la atmósfera de dióxido de nitrógeno (NO2), contaminante originado principalmente por el tráfico rodado.

El origen de dicha colaboración se encuentra en la ligera superación registrada, a lo largo del año 2016, del límite anual de contaminación atmosférica de NO2 en la estación de medición de calidad del aire del Gobierno Vasco situada en el barrio de Indautxu.

Una superación de solo un punto que no resulta alarmante, pero ha llevado al Departamento de Medio Ambiente del Gobierno Vasco y al Área de Movilidad y Sostenibilidad del Ayuntamiento de Bilbao a colaborar y adoptar medidas correctoras.

Ambas instituciones son conscientes de que en los últimos tiempos el incremento de la densidad de tráfico en las ciudades debido al mayor parque de vehículos, así como el alejamiento de la industria de los centros urbanos, ha convertido al transporte en el mayor foco de contaminación del aire.

Aunque los automóviles cada vez cumplen regulaciones medioambientales más exigentes, el crecimiento continuado de su número y su uso permanente generan un impacto que es necesario atajar.

El convenio establece un detallado protocolo de actuaciones que desembocarán en la definición en el barrio de Indautxu de distintos escenarios ambientales que permitan al Ayuntamiento de Bilbao prever los efectos que tendrían eventuales cambios en la ordenación del tráfico y evaluarlos conforme a su Plan de Movilidad.

De forma paralela a la recogida de información, se van a llevar a cabo campañas específicas de medición de la calidad del aire en distintos puntos de Bilbao que van a permitir definir la situación de base de la calidad del aire del entorno.

Estas mediciones servirán para ajustar el modelo en sus cálculos y poder contrastar los resultados que se obtengan de las mediciones posteriores. Las mediciones las va a llevar a cabo una unidad móvil adscrita a la Red de Control de Calidad del Aire de Euskadi, dependiente del Departamento de Medio Ambiente del Gobierno Vasco. Las ubicaciones elegidas son Indautxu, lugar en el que ya se están realizando controles desde finales de abril, Bilbao la Vieja y Sarriko.

El objetivo final de todo este trabajo es triple: definir un modelo de calidad del aire de todo el término municipal de Bilbao, la obtención de datos previos sobre el efecto de distintas medidas a implantar para la mejora de la calidad del aire y la obtención de una metodología de trabajo que resulte exportable a cualquier municipio de Euskadi.

Finalmente, se definirán tres escenarios viables de mejora de la calidad del aire en el entorno, que permitirán al Área de Movilidad y Sostenibilidad del Ayuntamiento de Bilbao tomar decisiones y plantear modificaciones en la ordenación del tráfico de Bilbao a partir de una base técnica muy precisa.

El consejero de Medio Ambiente, Iñaki Arriola, se ha felicitado por la firma del acuerdo y ha afirmado que, "aunque la calidad del aire que respira Bilbao es bueno, queremos que sea mejor". También ha señalado que Euskadi está realizando un esfuerzo importante para reducir sus emisiones en todos los sectores. "De hecho, han disminuido un 26% respecto al año 2005, mejorando la media de la Unión Europea y la de España".

"Sin embargo, -ha añadido- el tráfico no se está comportando de la misma manera. En estos momentos es el principal agente contaminante atmosférico de las ciudades, también en Bilbao, y es nuestra responsabilidad dar los pasos necesarios para corregir esta situación. El convenio que firmamos hoy nos va a permitir definir una metodología que ayude a adoptar decisiones sobre una base científica, una metodología que, además, va a ser extrapolable a cualquier municipio de Euskadi".

Por su parte, el alcalde de Bilbao ha señalado que "en estos tiempos en que tanto hablamos de sinergias y de trabajo en red, es importante que el Gobierno Vasco y el Ayuntamiento de Bilbao sumen fuerzas para vigilar la calidad del aire que respiramos; un asunto estrechamente vinculado a la calidad de nuestro medio ambiente y a la salud del conjunto de la ciudadanía".

En palabras de Juan Mari Aburto se trata de "un nuevo paso para que este Bilbao, considerado la Mejor Ciudad Europea de 2018, siga siendo un buen lugar para vivir, convivir, trabajar y disfrutar; avanzando hacia el futuro, mejorando nuestro desarrollo urbano e impulsando el desarrollo humano... porque para nosotros el desarrollo urbano y el desarrollo humano son y deben seguir siendo las dos caras de la misma moneda".