Escritor y Formador inmobiliario. Arquitecto Técnico. Agente de la Propiedad Inmobiliaria. Correo...
Inmodiario

Madrid.  ¿Qué tienen en común, el arte de la espada japonesa (ken-do), la vía que usa la debilidad o flexibilidad para sobreponerse a la fuerza (el ju-do), el tiro con arco y flechas (Kyu-do), la escritura caligráfica de caracteres chinos (sho-do), el arte del arreglo floral (Ka-do o ikebana), las técnicas de lucha física ( el karate-do, por ejemplo), el arte de la dirección de empresas o las técnicas de venta inmobiliaria? (1)

Aparentemente poco o casi nada. E incluso dentro de las artes marciales propiamente dichas... ¿cómo conciliar el significado y la práctica de cosas tales como el Cha-do (la vía de la ceremonia del té), el mon-do (el intercambio de preguntas y respuestas que se da entre discípulo y maestro en algunas sectas Zen, el ko-do o vía de los perfumes o aromas con las técnicas de reanimación o estimulación de energía del  más oscuro katsugenkai?

¿Y el quietismo del zazen con el continuo movimiento de la lucha aiki-do o el violento ninjitsu –técnicas de lucha ninja-  por ejemplo?

¿Qué es ese do, vía o camino espiritual y físico, qué tantas y tan diferentes formas adopta?  El do significa camino o vía para la mejora de la persona que practica alguna de las formas que hemos indicado (o alguna más sobre la que no nos extendemos). Cualquiera de las vías mencionadas utiliza diferentes caminos, procedimientos, técnicas, ropajes, modos, etc.,  para lograrlo, pero todas comparten un fin, que las unifica y agrupa,  todas tienen la misma meta: la mejora del individuo que las práctica.

Como dice el más famoso koan (acertijo imposible de resolver racionalmente) ¿qué sonido hace una sóla mano al aplaudir? ¿Y qué tiene esto que ver con las técnicas de venta?

Choca al principio  pero lanzar una flecha, parar un golpe violento, dar un tajo, verter el té sobre una taza, pintar a la aguada con tinta china, concentrarse en la respiración, meditar en un acertijo imposible, tomar una decisión de negocios, mantener un camino de acción, estudiar y aplicar la técnica de una contraobjeción en una venta... necesita, sobre cualquier otra exigencia, a un hombre o una mujer capaz de hacer cualquiera de esas cosas de la mejor forma en la que ésas puedan ser hechas. El camino de la mano vacía (karate-do), o cualquier otra vía de mejora personal, es, por encima de cualquier otra cosa, un camino de perfección en la acción que se ejecuta.

El saber hacer lo que tenga que ser hecho en el área que sea, de la mejor forma posible, con la mayor eficacia de la que seamos capaces es lo que separa a un buen espadachín de otro torpe, a un arquero excepcional de otro novel, a un artista de arreglo floral de otro aficionado... y a un vendedor de elite de un principiante. Así que no importa el área en la que la capacidad de las personas se mida o explicite: la maestría siempre derrota a la improvisación  y / o al esfuerzo débil e inseguro.

Pero el arte, el oficio y la maestría exigen sin duda un aprendizaje muy intenso. La vía de la perfección de la acción obliga a recorrer un camino lleno de dificultades e incomodidades que exige un continuado ejercicio de la voluntad. Y esto, tanto si se trata de conocer la mejor manera de esquivar un golpe, alcanzar un blanco, trazar el rasgo más vital, saborear el más delicado gusto, disfrutar del más fresco aroma,  aprender a dar el golpe más terrible con el codo, utilizar las mejores técnicas de escucha a clientes  o comprender la lógica y mecanismo de los distintos tipos del cierre de la venta.

Todas las vías, todos los caminos  tienen el mismo fin: enseñar al practicante la mejor forma en la que determinadas acciones –las típicas del do elegido- puedan ser hechas.  Esperamos pues con impaciencia conocer las que aplicadas a la venta inmobiliaria José Luis Jimeno  (NOTEGES) va a enseñar en su próximo congreso.

Mientras tanto cerramos aquí este artículo señalando que el sonido al aplaudir de la mano solitario se revela así ante los hombres que antes no lo escuchaban, ese sonido suena a perfeccionamiento continuo, al tintineo de la plata portuguesa, y a sudor y esfuerzo... ¡a éxito, vaya!

¡Siga con cuidado... y recuerde que el karate-do, inmobiliario o no, no es sino una forma rotunda de mejora personal. Y que, aún cuando hay muchas vías, sóla hay una opción verdadera: que usted tiene que elegir un camino... y seguirlo hasta su final.

 

Miguel Villarroya Martín
info@inmobiliari.net

 

Notas:  Las definiciones de los términos japoneses utilizados en este artículo han sido tomadas del glosario de la excelente página de artes marciales: https://www.inmodiario.com/?mod=links&op=go_external&idc=6977&url=http://www.shotokai.com/glosario/glo-ab.html 

Vea estas dos últimos conceptos:

 DO: Camino espiritual. La Vía. Utiliza el mismo ideograma que TAO en chino. En Karate, es, por lo tanto, una forma de lograr la iluminación o la forma de mejorar su carácter a través de entrenamiento de tipo tradicional.

BUDO: Vía marcial, las artes marciales. Budo es La Vía del Combate. BU se deriva de un ideograma que significaba parar y otro que representaba un arma como una alabarda, unidos, por lo tanto, BU, significaría algo equivalente a "parar la alabarda". En Karate, existe el supuesto de que la mejor manera de evitar un confrontamiento violento es enfatizar el cultivo del carácter del individuo. La vía (DO) de Karate es, por lo tanto, equivalente a la vía del BU, si se toma en el sentido de prevenir o evitar la violencia.

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