Escritor y Formador inmobiliario. Arquitecto Técnico. Agente de la Propiedad Inmobiliaria. Correo...
Inmodiario

Alcobendas (Madrid).   También las palabras mueren y viven de éxito. Y si hay alguna, ahora en nuestro país, que goce de fama extraordinaria esa es la palabra sostenibilidad. Desde la fecha de su primer uso, este concepto se ha ido extendiendo, incluso más allá del contexto en el que apareció (1) y así, el término se aplica en la actualidad a una enorme profusión de cosas (2) con mayor o menor fortuna y / o claridad.

Véase lo que nos dice un experto sobre el tema:

“A la vez que se extendía la preocupación por la "sostenibilidad" se subrayaba implícitamente, con ello, la insostenibilidad del modelo económico hacia el que nos ha conducido la civilización industrial. Sin embargo, tal preocupación no se ha traducido en la reconsideración y reconversión operativa de este modelo hacia el nuevo propósito. Ello no es ajeno al hecho de que el éxito de la nueva terminología se debió en buena medida al halo de ambigüedad que la acompaña: se trata de enunciar un deseo tan general como el antes indicado sin precisar mucho su contenido ni el modo de llevarlo a la práctica.”

Mucho éxito terminológico pero pocas nueces que lo hagan operativo, pues:

“...la falta de resultados inherente a la ambigüedad que exige el uso meramente retórico del término, se está prolongando demasiado, hasta el punto de minar el éxito político que acompañó a su aplicación inicial. La insatisfacción creciente entre técnicos y gestores que ha originado esta situación, está multiplicando últimamente las críticas a la mencionada ambigüedad conceptual y solicitando cada vez con más fuerza la búsqueda de precisiones que hagan operativo su uso.” (3)

Y también en nuestro mundo inmobiliario se usa y con gran frecuencia el término resultando chocante y un algo abusivo, pues a todo parece ser aplicable la palabra sostenible. Véase cómo con éste calificativo se bautiza un buen número de sustantivos tales como: Construcción sostenible, Arquitectura sostenible, Recursos sostenibles, Instalaciones sostenibles, Materiales sostenibles, Desarrollo sostenible, Edificios sostenibles, Sostenibilidad energética, etc. No nos asombra tampoco expresiones tales como estas otras: Escenarios de sostenibilidad, Sostenibilidad del medio ambiente, Estrategias de sostenibilidad, Compromiso de sostenibilidad, Innovación para la sostenibilidad, Educación para la sostenibilidad, etc. Ni que existan lugares, ideas y proyectos tales como: Portal de la sostenibilidad, Iniciativa Portales sostenibles, Educación y sostenibilidad, Cuadernos de sostenibilidad, etc.

Él éxito del término es pues indiscutible y su aplicación a casi cualquier cosa, evidente.

¿Pero qué hay detrás de esta palabra en nuestro sector? ¿Sólo hay optimismo compulsivo en el uso del término? ¿ Se sigue la moda de aplicar a cualquier asunto la palabra sostenible?... No, no sólo hay humo en el “sostenible inmobiliario” sino un fuego vivo de gran energía en el que arden conceptos operativos tales como Construcción Verde, Terotecnología, Certificaciones (P. E. la LEED), Especificaciones de Calidad, Eficiencia Energética, Normalización, Entornos de trabajo saludables, etc., que apuntan tanto a un nuevo mercado como a un nuevo modelo de negocio inmobiliario. Veámoslo.

En primer lugar, está emergiendo un nuevo mercado de inversores que desean edificios mejores, de menores costes de uso y mantenimiento; más respetuosos con el entorno, con diseños más eficientes, integrados adecuadamente en el entorno construido; edificios saludables y en los que se haya previsto cosas tales como la eficiencia energética de los mismos, la salud laboral, las instalaciones de seguridad, las comunicaciones con el exterior y los accesos racionales a los mismos; con mejores ratios de usabilidad y con la proporción adecuada entre superficie útil en venta o en renta y la dedicada al soporte de esa superficie útil económica; con valores de singularidad e identificabilidad racionales; con materiales resistentes; etc. (Y con la belleza técnica, funcional y de diseño que haga deseable al inmueble a la Demanda Interesada.)

Y en segundo lugar, a una nueva clase de negocio inmobiliario, por el que los nuevos Promotores del Sector idean, gestionan, construyen, certifican, comercializan y entreguan a aquellos inversores los edificios que éstos realmente desean, pues puede afirmarse que la alta deseabilidad de los compradores se da cuando en la oferta, las características de la edificación son “sostenibles”, esto es, que al encontrase integradas en la edificación, hacen posible que ésta, por ejemplo, consuma menos recursos de los habituales o cuando el diseño tiene en cuenta características tales como la orientación, el soleamiento, el exterior, la ubicación, las dotaciones exteriores, el uso de materiales no contaminantes o de soluciones que proporcionan elevado confort térmico, acústico, aire puro, salubridad, etc; reciclaje de aguas, otras instalaciones de seguridad y confort, etc., y, finalmente, bajos costes de uso y mantenimiento.

¡Siga con cuidado... y anote que la sostenibilidad de lo construido es lo que determina la deseabilidad de los inmuebles por los inversores que los pretenden!

Miguel Villarroya Martín
www.inmobiliari.net

Notas:

(1) Leemos en la wiki que: “El término desarrollo sostenible, perdurable o sustentable se aplica al desarrollo socio-económico y fue formalizado por primera vez en el documento conocido como Informe Brundtland (1987), fruto de los trabajos de la Comisión Mundial de Medio Ambiente y Desarrollo de Naciones Unidas, creada en Asamblea de las Naciones Unidas en 1983. Dicha definición se asumiría en el Principio 3.º de la Declaración de Río (1992): Sostenibilidad es pues: Satisfacer las necesidades de las generaciones presentes sin comprometer las posibilidades de las del futuro para atender sus propias necesidades. (Meets the needs of the present generation without compromising the ability of future generations to meet their own needs). Informe de la Comisión Mundial sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo.

(2) Véase por ejemplo en El Portal de la Sostenibilidad http://portalsostenibilidad.upc.edu/ algunas de las áreas en las que resulta de aplicación.

(3) José Manuel Naredo en http://habitat.aq.upm.es/cs/p2/a004.html
Debe leerse el excelente artículo de este autor titulado: Ciudades para un Futuro más Sostenible

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