Inmodiario

  • OPINIÓN

Alcobendas. (Madrid). En artículos anteriores hemos comentado la supuesta falta de ayuda a los promotores por parte de la “Inmobanca” y el no menos supuesto desconocimiento de ésta para comercializar sus bienes adjudicados. Ahora se trata de considerar la tercera manifestación del párrafo referido. En éste se decía:

«Yo lo que quiero es que liquiden cuanto antes su "stock". Ojalá sea en tres meses mejor que en seis». (1)

En esa frase el problema es el plazo de duración supuesto para la actual Recesión. Entiendo sin embargo que no trata de afirmar que el proceso de adelgazamiento de la Inmobanca, va a durar de tres a seis meses sino que cuanto antes adelgace la Reina, antes podrán los promotores volver a su tarea. Pero la frase nos da también para reflexionar al menos sobre lo siguiente:

Que como ocurre en todos los estados caóticos en los que entran los Sistemas Abiertos en un Entorno opresivo, tales como el actual Mercado Inmobiliario, cuando esos Sistemas, a causa de las solicitaciones que reciben del Entorno, pasan, de estar cerca de su punto de equilibrio normal a situaciones alejadas de ese punto (“en el borde o en el filo del Caos”). Y como se sabe, en estas situaciones, el horizonte de sucesos –lo que puede ocurrirle al Mercado- es impredecible. Por eso, nadie sensato puede hoy hacer predicciones acerca de lo que va a ocurrir, sencillamente porque lo que ocurrirá, sólo es hoy uno de los múltiples futuros que podrían ser. Una cosa es segura y es que sólo habrá un futuro de entre los múltiples que podrían ser pensando desde ahora, lo inseguro es que no sabemos cuál.

A pesar de eso, se sabe que el tiempo en el que los sistemas están en situaciones caóticas hasta que los atractores que emergen de éllas se consolidan y dibujan un nuevo estado de orden y equilibrio... consume tiempo. Por eso, aunque no se sepa cuanto tiempo durará, se sabe que no será un instante. La emergencia de nuevos atractores terminará en algo nuevo y eso nos llevará en un tiempo que desconocemos y que no podemos conocer, hasta ese nuevo orden.

En estas situaciones, cuando no se puede prever lo que va a pasar, lo que se puede hacer es establecer los escenarios más probables que suponemos ocurrirán y monitorizar lo que va ocurriendo día a día. Con ese conocimiento de lo sucedido los vamos ajustando de tal manera que el trascurso del tiempo nos va acercando a lo que será. Pero como nadie sabe nada con exactitud acerca de la duración de esta situación, lo razonable es buscar la opinión garantizada de algunos expertos. Esto es pues arbitrario –pues expertos y opiniones hay para todos los gustos- pero en tiempos de Caos no se puede hacer nada mejor. Nosotros aconsejamos al lector la opinión de Kenichi OHMAE, el cual en la última Expomanagement celebrada recientemente en Madrid dijo que la actual recesión duraría cuatro o cinco años si se hacían las cosas correctas y de diez a doce en caso contrario.

Los Inmobiliarios deberían planteárse ese escenario pues el de pocos meses para la recuperación es, a nuestro juicio, una muestra de optimismo compulsivo que nos oculta y aleja de la realidad.

Finalmente, le dejo la pregunta siguiente: si la “Inmobanca”, tras ese periodo -cualquiera que sea su duración- se encuentra a su final con los evidentes resultados positivos que habrá logrado ¿cuál es la posibilidad de que abandone el lucrativo negocio que ha estado obteniendo durantes años? ¿Liquidarán sus inmobiliarias? ¿Cancelarán sus portales Inmobiliarios? ¿Desharán las sociedades en las que participan con los equipos pluridisciplinarios que se han formado para estas ventas? ¿Anularán las relaciones con otros canales de venta con los que hayan venido colaborando?... Pues pienso yo que no. Y lo que creo es que se adaptarán de nuevo al tamaño –grueso, grasa- de la Reina Roja Inmobiliaria en esos momentos del futuro... y seguirán compitiendo por un mercado en el que habrán demostrado ser campeones de ventas.

Por eso, todos los interesados tenemos que repensar esta situación en la que algunos competidores no sólo son más grandes que nosotros sino que tienen un surtido de productos a la venta muchísimo mayor, a precios seguramente inferiores, con mucha mejor imagen de confianza y con una financiación que no podremos igualar. Habrá que repensar eso porque la Supercompetencia que ya emerge en nuestro sector inmobiliario va a ser un nuevo tsunami que se va a llevar la mayor parte de los restos del naufragio inmobiliario.

¡Siga con cuidado... y olvídese de que esto va a ser algo pasajero pues, por el contrario, parece que va para largo, así que ocúpese de buscar su adaptación más ajustada a lo que está llegando.

Miguel Villarroya Martín
www.inmobiliari.net

Notas:
(1)Léase la noticia completa en: http://www.elmundo.es/suplementos/suvivienda/2009/589/1243548029.html
(2)La imagen de esta postal pertenece al servidor de imágenes www.clipart.com al que está suscrito mi sitio www.inmobiliari.net