Inmodiario

  • OPINIÓN

Se ha extendido con pasión la idea de las Superinmobiliarias, y otras figuras, que están emergiendo en el actual Sector Inmobiliario para comercializar los bienes adjudicados a las Entidades de Crédito.

Es fácil suponer la expectación que esta opción de venta de activos adjudicados ha creado entre las variadas agencias inmobiliarias que existen en el país. La comercialización de esos inmuebles y la posibilidad de ser colaboradores o corresponsales de esas ventas ha disparado los sentidos de múltiples candidatos.

Aunque desconocemos concretamente el número de solicitudes de colaboración para los proyectos presentados -pero vienen más-, hay que suponer que las peticiones de citas para hablar de ello alcancen ya las fechas de Navidades, pues tal debe ser la cola de solicitantes a la colaboración, que las distintas Superinmobiliarias deben haber suscitado.

Sería raro que ante la situación que padecemos, agencias individuales pequeñas y grandes, redes de agencias en franquicia, inmobiliarias poderosas, agentes libres, despachos y asesorías, etc., no se hayan dirigido a las Entidades de Crédito para ofrecerles su colaboración. De hecho ya algunas lo anuncian como parte de su “plan estratégico” y el “ofrecimiento de servicio” a las Entidades Bancarias, ya es un lugar común.

Y así, todos ellos han advertido dos cosas:

a) Que si se logra la colaboración con las Superinmobiliarias, “producto” no les va a faltar, que eso ocurrirá durante algunos años y, suponen, quizás en exceso, que la financiación de esas operaciones está asegurada.

b) Que si no se logra, la competencia extrema de esas Superinmobiliarias será feroz. (“Lo que os faltaba”, me ha dicho hoy una periodista especializada en lo Inmobiliario con la que he hablado de todo esto, esta misma mañana).

Así que está claro para muchos: Hay que ir al ofrecimiento de nuestros servicios de venta local a las Entidades Bancarias.

Sin embargo, yo no echaría las campanas al vuelo ni sería excesivamente optimista –el optimismo es siempre una exageración- ya que, aunque no he conocido todas las distintas opciones de esas Superinmobiliarias, sólo alguna – la que mejor pensada parece- ha abierto la posibilidad a la colaboración con elementos locales... y otras, no. Otras, ya lo han indicado, comercializarán sus inmuebles adjudicados por sus propios medios, como ya hemos dicho, y serán reacias a cualquier colaboración. Y que éstas últimas yerren en este aspecto no nos consuela, ni quita para que puedan perseverar en el error y no cuenten inicialmente con nosotros, los intermediarios locales.

Más aún, entre las que acertarán en el uso de la Venta Agrupada para dar salida a los adjudicados, les he escuchado que la elección de colaboradores locales se hará de acuerdo con un protocolo racional previamente establecido, de modo que examinarán con la “debida diligencia” a los inmobiliarios de zona para ver quiénes reúnen las condiciones que exigirán. Nada pues de selección automática y ligera de colaboradores locales sino un proceso de selección muy pensado y pausado, en la que no todos las agencias locales serán nombradas colaboradoras.

Así que, a usted, que ha venido pensando que, con los inmuebles adjudicados a las Entidades Bancarias, se le abre una Oportunidad, le aconsejo que: ¡Vaya pensando en la oferta de servicio que le hará a La Reina Roja Inmobiliaria, cuando ésta –quizás- le invite a la Corte!

Hasta la próxima. ¡Siga con cuidado!
Miguel Villarroya Martín
info@inmobiliari.net

Nota: (1)La imagen de esta postal pertenece al servidor de imágenes www.clipart.com al que está suscrito mi sitio www.inmobiliari.net