Inmodiario

"En este nuevo escenario mundial, con las normas de distancia social y el impulso notable del teletrabajo, probablemente veremos aumentar la demanda de primeras residencias por parte de ciudadanos europeos, deseosos de disfrutar de la calidad de vida que ofrece España", afirma Ramon Riera, presidente de FIABCI España y miembro del Board Directors de FIABCI Internacional.

Con la desescalada, FIABCI España ha detectado un repunte de la demanda extranjera para adquirir una vivienda en el país.

La distancia social impuesta a raíz de la crisis sanitaria cambiará los intereses de los compradores de viviendas, pero también la forma de operar de los agentes inmobiliarios. El coronavirus (COVID-19) ha alterado por completo las previsiones del sector de cara a 2020, además de obligarles a cerrar sus negocios durante más de dos meses. La incertidumbre se apoderó del real estate. Sin embargo, tal y como sucediera en anteriores ocasiones, el inmobiliario siempre resurge y encuentra nuevas oportunidades de continuar su camino. En la crisis del COVID-19, una de las ventanas que se le abren al sector es la compraventa de primeras residencias al cliente internacional, más dado a la inversión en vivienda vacacional.

"En este nuevo escenario mundial, con las normas de distancia social y el impulso notable del teletrabajo, probablemente veremos aumentar la demanda de primeras residencias por parte de ciudadanos europeos, deseosos de disfrutar de la calidad de vida que ofrece España", afirmó Ramon Riera, presidente de FIABCI España, y miembro del Board Directors de FIABCI Internacional, además de owner de Eurofincas.

Un nuevo tipo de cliente post-COVID-19: "el que no pensaba en comprar vivienda, pero ha cambiado de idea durante el confinamiento"

Otro de los grandes cambios que ha traído el COVID-19 es el creciente interés de los españoles por los jardines, las terrazas amplias y las zonas verdes. La salud es lo primero, y las inmobiliarias ya lo comienzan a sentir con el aumento de peticiones de personas interesadas en huir de la gentrificación para ubicarse en zonas más aisladas o en edificios y urbanizaciones donde puedan contar con un jardín, piscina o una terraza amplia.

"Hay un nuevo usuario que antes de la pandemia no pensaba cambiar de vivienda, pero que, durante el confinamiento, ha cambiado de idea y ahora quiere vender rápidamente su vivienda para comprarse una nueva", reflexiona Riera.

Tours virtuales: una solución fiable

En este punto de la ecuación, una de las soluciones que tienen sobre la mesa los profesionales inmobiliarios son los tours virtuales. Esta herramienta ha demostrado su fiabilidad durante el estado de alarma, puesto que permite al comprador visitar desde su ordenador la vivienda que va a adquirir y, al agente, cerrar las operaciones que ya están maduras.

Riera opina que se trata de una "herramienta que ha sido y seguirá siendo muy útil, sobre todo en operaciones de cliente extranjero".