Inmodiario

No solo la hostelería, el turismo y la moda. El sector inmobiliario ha sido otro de los grandes damnificados por la dureza de las restricciones a la movilidad. "Cuanto más estrictos son los confinamientos en una ciudad, o en una comunidad autónoma, más se deteriora el precio de la vivienda", ha asegurado Jesús Duque, vicepresidente de la red Alfa Inmobiliaria, con 100 agencias repartidas por todo el país.

Si bien es cierto que, a pesar de todas las dificultades vividas en 2020, el precio de la vivienda cayó en 2020 un moderado 5% a 7%, los mercados estrella (Madrid y Barcelona) sufrieron mucho menos que el resto, un 3% desde marzo, cuando estalló la pandemia" afirma.

La primera razón es clara. Ambas ciudades son motores en el terreno profesional, y ambas han logrado sobrevivir mejor a la pandemia. Además, las dos mantienen intacto su atractivo para el inversor, que puede permitirse comprar hoy, para recuperar su inversión en el plazo de uno o dos años.

A pesar del parón inicial, y de las dificultades vividas durante todo el último año, el responsable de la cadena Alfa Inmobiliaria asegura que ninguna de estas dos grandes metrópolis ha sido tan penalizada como las pequeñas y medianas capitales por los cierres perimetrales y las restricciones a la movilidad.

En el caso concreto de Andalucía y Levante, dos regiones tradicionalmente dinámicas y activas, el endurecimiento de las medidas para contener la tercera ola, "Ha tenido un tremendo impacto". Asegura este experto. "Es cierto que los meses de enero y febrero son tradicionalmente los peores del año, tras un diciembre hiperactivo, pero este año el número de llamadas para visitar un piso ha caído más de un 30%".

Las estrictas restricciones de ambas regiones a la movilidad de los ciudadanos, la recomendación de que solo se salga del domicilio para la compra de productos básicos, y las actividades esenciales y la imposibilidad de viajar entre distintas ciudades y por supuesto, desde otro país, han repercutido muy negativamente en la actividad inmobiliaria. "Veremos qué pasa en marzo, el mes en el que tradicionalmente la proximidad de las Fallas y la Semana Santa, y la cercanía del verano, eran el comienzo de una importante actividad para la compraventa inmobiliaria".

Extremadura y Galicia fueron dos de las regiones que no apostaban por el cierre antes de Navidades, sin embargo, tras el incremento de los contagios una vez pasadas las fiestas, ambos gobiernos decretaron el cierre perimetral de todos los municipios. "Las limitaciones de las reuniones a cuatro personas, ha sido otra de las medidas que también ha influido en posponer la búsqueda de una vivienda en estas regiones".

La Junta de Castilla y León tiene decretado un cierre indefinido en la región hasta que finalice el estado de alarma, y en Castilla-La Mancha la situación es la misma hasta nuevo aviso. "En estas dos comunidades el interés por la adquisición de una nueva vivienda prácticamente se ha desplomado, especialmente en lo que respecta al número de visitas realizadas ", afirma el directivo de Alfa Inmobiliaria.

En los archipiélagos Baleares y Canarias permiten la entrada de turistas y nacionales presentando una PCR negativa "algo que si bien es perfectamente comprensible, está demorando la llegada de potenciales compradores que no sean residentes en las islas".

Finalmente, "el tan comentado traslado de la ciudad al campo no ha sido todo lo pronunciado que se anunciaba. Es cierto que existe el interés de muchas familias que analizan la oportunidad de buscar una vivienda más económica y adaptada a sus nuevas necesidades, pero la dificultad a la hora de moverse están provocando que esta decisión se retrase. Nuestra previsión es que una vez suavizadas las medidas impuestas, ocurra como en los meses posteriores al confinamiento, en los que con cada cambio de fase, las operaciones aumentaron un 15%, concluye.