Inmodiario

Los datos que publicados hoy el Instituto Nacional de Estadística ( iNE), sobre el mercado de compraventa, evidencian síntomas de ralentización y moderación, ya que el sector inmobiliario no vive alejado de la actual coyuntura socio-sanitaria y económica. Las cifras confirman que los aumentos registrados en los últimos meses fueron, mayoritariamente, fruto del efecto post-confinamiento, es decir de la demanda embalsada y el cierre de operaciones que no se pudieron cerrar en los meses de hibernación durante los primeros meses del estado de alarma.

Como venimos detectando las agencias inmobiliarias de FAI, en el mes de octubre y también en noviembre, la demanda es menor y los tiempos de compra se empiezan a alargar ante una mayor incertidumbre y preocupación económica. El mercado inmobiliario empieza a aterrizar en el terreno de la moderación, tanto en número de operaciones como en precios.

Si bien la crisis sanitaria, probablemente acelere el que nos movamos en un escenario de enfriamiento y retrocesos, justo hace un año, antes de conocerse la crisis del COVID19, ya anticipamos que el mercado empezaba a levantar el pie del acelerador. No obstante, salvo en plazas donde se acumule la oferta, las transacciones inmobiliarias y los precios, de la vivienda habitual, de reducirse, lo harán de una forma muy lenta, alentados por un bajo inventario general, es decir por la poca oferta, precios medios todavía inferiores a 2007 y un mercado hipotecario competitivo con tipos de interés que seguirán bajos durante al menos los dos próximos años.

Asimismo, si el 2020 ha estado marcado por altibajos, la evolución de la pandemia y sus coletazos en la economía seguirán marcando los tiempos y la evolución del mercado inmobiliario y el perfil de los compradores. Un mercado, insistimos, que ya presentaba síntomas de enfriamiento moderado en las transacciones y reajustes en las re precios tras unos años continuados de alzas. Eso sí, muy lejos de la de los años precrisis del 2008. Pese a todo, estamos ante un sector que presenta madurez y robustez para afrontar coyunturas complicadas.