Inmodiario

Los expertos del sector inmobiliario vienen vaticinando un cambio de ciclo en el mercado de la venta de viviendas y los datos lo demuestran. Según el Colegio de Registradores de España, la compraventa de inmuebles en el país cayó casi un 2,5% en el 2019, lo que representa su primera caída después de cinco años de crecimiento consecutivo. Aunque esta realidad es diferente según la comunidad autónoma, ya que al menos en seis de ellas se vendieron más pisos que en el período precedente. En el 2020 se esperaba que se mantuviera esta tendencia de desaceleración, pero dado el contexto de paralización actual, esta podría ser todavía mayor.

La venta de vivienda usada se contrae, pero sigue siendo alta

De los datos presentados por el Colegio de Registradores en el Anuario de estadística registral del 2019 se desprende que en este último año se vendieron 413.185 viviendas de segunda mano. Esto es un 3,13% menos que en el 2018. Debemos tener en cuenta que la mayoría de las casas que se venden en España son usadas. De hecho, al menos el 82% de las compraventas registradas corresponden a este tipo de inmueble, por lo que, evidentemente, su caída se refleja en el declive del total de las compraventas.

Aún así, a pesar de este retroceso, es importante saber que el número de viviendas usadas vendidas en el 2019 es uno de los más altos que se ha registrado en los últimos doce años, siendo superado solamente por las 426.542 casas de segunda mano vendidas en el 2018. Esto quiere decir que, a pesar del cambio de tendencia, en el 2019 se mantuvieron los niveles de actividad y el mercado se mostró dinámico.

Las comunidades de mayor peso cerraron el año con números negativos

Las comunidades que registraron el mayor número de compraventas de toda España en el 2019 fueron Andalucía (99.804), Cataluña (80.904), la Comunidad Valenciana (75.151) y la Comunidad de Madrid (71.889). No obstante, los datos muestran que en estas regiones el mercado inmobiliario perdió músculo con respecto al 2018.

En la Comunidad de Madrid las compraventas cayeron en un 6,19%, en la Comunidad Valenciana, en un 4,39%, en Andalucía, en un 1,09% y en Cataluña, en un ligero 0,89%. Es importante destacar que en estas cuatro regiones se concentra el 65% de las compraventas de toda España, por lo que estos datos los podemos tomar como un reflejo del nuevo escenario de contención del que hablan los expertos del sector inmobiliario.

Solo en seis de las diecisiete comunidades autónomas aumentó el número de compraventas en el 2019 con respecto al año precedente. Los mayores crecimientos se registraron en Extremadura (7,74%), Castilla-La Mancha (6,24%) y La Rioja (3,08%).

¿Cómo puede afectar la crisis del coronavirus a la compraventa?

En estos momentos nos enfrentamos a un escenario incierto. Los expertos advierten de una posible recesión económica que, inevitablemente, tendrá impacto en el mercado inmobiliario. El portal inmobiliario Fotocasa incluso asegura que el volumen de compraventas de viviendas puede llegar a caer hasta en un 60% a partir del mes de marzo.

Es evidente que el confinamiento está dificultando la venta de pisos. El comparador de productos financieros HelpMyCash.com afirma que muchas agencias inmobiliarias están trabajando a medio gas y no están enseñando presencialmente los inmuebles a los potenciales compradores. Además, las notarías solo están gestionando firmas de urgencia; estas tienen que ser justificadas y avaladas según el criterio del notario, por lo que algunas compraventas han tenido que ser postergadas.

Aún así, nadie puede hacer una apuesta segura sobre lo que pasará de aquí en adelante. Debemos tener en cuenta que, una vez superado el estado de alarma, este sector no podrá arrancar a la misma velocidad que el resto de la industria, porque las operaciones de compraventa de viviendas se gestionan a medio y a largo plazo. Especialmente las que corresponden a obra nueva y que se ven afectadas por la paralización de las obras de construcción. En este sentido, el impacto que tendrá la crisis en los números del 2020 dependerá en gran medida del tiempo que se prolongue la emergencia sanitaria.