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Encontrar la ubicación adecuada es una de las decisiones que más puede impactar en el funcionamiento de un negocio. Establecerse en el local adecuado puede convertirse en un factor de éxito puesto que determinará no sólo el público potencial que éste podrá captar, sino también otros aspectos muy importantes como las rentas solicitadas, servicios complementarios que puedan atraer a más clientes, limitaciones de horarios, mayor o menor visibilidad, etcétera.

A la hora de elegir un local es imprescindible conocer dónde están los clientes potenciales del negocio y cuáles son sus hábitos de vida y de consumo. El cliente que asiste a un centro comercial no siempre coincide con el de a pie de calle. De hecho, según Xavi Aguilar, director de Locales Comerciales de Forcadell, "la diferencia entre el tipo de cliente potencial no sólo está entre un centro comercial y una via comercial, si no que entre una calle de un barrio y otra nos podemos encontrar con un público completamente diferente: de ahí viene nuestro estudio exhaustivo de los ejes comerciales". Barcelona tiene un total de 22 ejes comerciales. Cada uno de ellos se articula en torno a una locomotora y tiene un tejido comercial con identidad propia.

Ubicarse en un centro comercial

Ubicar un negocio en un centro comercial es apostar por una infraestructura que acompañe y potencie la visibilidad del comercio. El centro comercial es un atractivo en sí mismo que consigue captar a una gran masa de gente, especialmente si se trata de un centro que ha cuidado y potenciado la experiencia del cliente. Sin embargo, es imprescindible tener en cuenta el sector de actividad del negocio, puesto que hay sectores que funcionan mejor o peor en este tipo de establecimientos. Moda y Restauración son las principales protagonistas de los centros comerciales. "Eso no quiere decir que otros sectores no puedan encontrar cabida -explica Xavi Aguilar-. Por ejemplo, el sector Gimnasios, en su proceso de expansión, ha apostado en los últimos 2 años por establecerse también en centros comerciales, ubicación que nunca habían contemplado anteriormente y que está funcionando muy bien".

El centro comercial permite, además, analizar a la perfección la competencia y saber cuántos negocios hay de cada uno de los sectores. Analizar la competencia es un paso crucial que permitirá saber si el resto de negocios que rodean al propio atraerán el público objetivo deseado o no. Si, por ejemplo, en el establecimiento hay 3 tiendas de Moda dirigidas al público infantil, no será nada desacertado ubicar al lado una juguetería. De hecho, suele ser el propio centro comercial el que decide qué tipo de actividades situar, teniendo en cuenta sus propios estudios de mercado y, por lo tanto, asegurando un mayor éxito del negocio.

A la hora de decidir en qué centro comercial ubicarse es importante apostar por aquellos que hayan hecho una clara apuesta por la experiencia, la personalización, la restauración y el ocio y hayan intentado evitar la clonicidad, hechos que asegurarán que éste mantenga buenos niveles de afluencia durante los próximos años y, por lo tanto, dinamismo comercial.

Ubicarse en un local a pie de calle

Escoger un local a pie de calle aporta al propietario del negocio mayor flexibilidad debido a la gran variedad de locales disponibles y, por lo tanto, el nivel de rentas que éste está dispuesto a pagar, hecho que repercutirá directamente en el margen de beneficio. Sin embargo, es importante tener en cuenta que la mayoría de propietarios de locales a pie de calle no están dispuestos a vincular el precio del alquiler con el de las ventas del negocio, hecho que sí sucede en muchos centros comerciales.

Al tratarse de locales ubicados a pie de calle, el propietario de un negocio también suele tener más libertad a la hora de escoger horarios u otros elementos como la imagen o la música. Es importante tener en cuenta que, si bien la oferta de espacios disponibles es mucho más amplia que en un centro comercial, encontrar el local adecuado puede ser más complicado. Se trata de escoger adecuadamente aspectos como la vía comercial, la altura de la calle, el lado y anchura de la acera, las características del inmueble, los negocios que rodearían la tienda, entre muchos otros.

Según Xavi Aguilar, "el local a pie de calle tiene en definitiva un reto añadido, que a su vez es una oportunidad: debe conseguir captar la atención de transeúntes que, en principio, no tenían pensado irse de compras". Es imprescindible, por lo tanto, asesorarse adecuadamente para encontrar la ubicación que más acerque al negocio su público objetivo, teniendo en cuenta que depende de la calle en la que éste se ubique se pagarán rentas que pueden ir desde los 12 €/m2 -si se trata de una segunda línea poco comercial- hasta los 230 €/m2 en el caso de zonas prime.