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El Colegio de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria de Valencia vaticina que 2019 será un año marcado por la moderación de las subidas del precio de alquiler, en la misma línea de la tendencia ya iniciada en el último trimestre de 2018. Vicente Díez, portavoz y vicepresidente de la entidad, afirma que esta evolución de los precios de alquiler de vivienda coincide con la desaceleración de la demanda producida a partir del pasado mes de septiembre, sobre todo en algunas zonas concretas de Valencia tras los altos precios alcanzados en la época veraniega.

En ese sentido, Vicente Díez insiste en el papel de las administraciones como agentes de promoción y construcción de vivienda protegida, especialmente en los barrios con una oferta más selectiva, para propiciar un crecimiento de las viviendas accesibles al mercado. También señala como un factor a tener en cuenta la incertidumbre en torno a las recientes medidas anunciadas, como el índice de referencia de los precios de alquiler. "En cuanto a ese tema, desde el Colegio API de Valencia mantenemos la misma postura: si estos precios de referencia son voluntarios y con incentivos fiscales pueden tener efectos positivos, pero si se fijan como obligatorios, pueden tener una influencia negativa para el sector", argumenta.

El análisis de las perspectivas de 2019 en cuanto a la compraventa de vivienda son similares. De momento, la incertidumbre en el entorno económico nacional e internacional conlleva que los inversores, que buscan rentabilidad, no arriesguen en sus compras y esa situación puede derivar en una moderación de los precios. "Es algo que ya está ocurriendo en otras ciudades importantes como Madrid o Barcelona y que en Valencia también se desarrollará de forma similar", explica Vicente Díez.

En estos momentos, la apuesta por el alquiler de viviendas le gana la partida a la compra de inmuebles, sobre todo entre los jóvenes. La dificultad de acceso al mercado laboral y, sobre todo, la escasa capacidad de ahorro en este sector de la población hace los jóvenes busquen como alternativa el alquiler. "Tenemos cifras que indican que más de un 50% de los que alquilan querrían comprar, pero en su actual situación económica no pueden, lo que provoca que el índice de viviendas alquiladas crezca y la oferta también suba, aunque en algunos puntos de Valencia esté muy encarecida", expone.

Por último, el portavoz del Colegio API de Valencia expresa la preocupación del colectivo en torno a los desahucios. "Es un conflicto complicado porque los propietarios, sean bancos o particulares, están en su derecho de exigir cobrar su dinero, a la vez que es necesario salvaguardar los derechos de los inquilinos. Como contrapartida, creemos que la administración tiene que cumplir su papel social para buscar un acomodo digno para las personas con menos recursos, pero no a costa de los propietarios", indica.