Inmodiario

La subida de los precios de las viviendas en el primer semestre del año junto a una mejora generalizada de la economía española ha dado pie a la reactivación del sector inmobiliario. Si sumamos a ello el aumento de la concesión de préstamos, los tipos de interés bajos (previstos a largo plazo) y el resurgimiento del mercado residencial de segunda mano, que representa tres cuartas partes del total de las ventas, nos encontramos con que el sector vive una estabilización sin riesgo de nueva burbuja.

Pero, ¿hacia dónde apunta la tendencia del mercado? Vicenç Ramón Tur, consejero delegado y gerente de la consultora RtV Grupo inmobiliario, comenta que "salvo imprevistos, el ritmo de ventas aumentará debido a la mejora de la actividad económica general y del sector inmobiliario en particular". En la actualidad, los principales compradores del mercado residencial español son los inversores, tanto nacionales como extranjeros, porque consideran que el precio de mercado ahora es interesante por el ajuste producido en el largo periodo de crisis. Pero también usuarios finales que habían parado la compra por la crisis y que ahora consideran que es el momento oportuno de comprar antes de que los precios vuelvan a subir de manera considerable.

"Respecto de los jóvenes, ahora aún lo tienen difícil, ya que la inestabilidad laboral hace difícil aún un endeudamiento a largo plazo y en este caso optan más por el alquiler", declara Vicenç Ramón. Para que vuelvan a comprar es necesaria una mayor confianza en el futuro y una mejora de las condiciones laborales del sector joven. Este escenario les aconseja alquilar en vez de comprar dada la fuerte volatilidad de su situación laboral.

Dese la consultora inmobiliaria comentan que, con todo ello, la venta y los alquileres de viviendas en España continuaran conviviendo en la sociedad de manera complementaria. La existencia de recursos económicos junto a una coyuntura favorable y la capacidad de endeudamiento de los compradores darán lugar a un entorno favorable para la compra, mientras que si por el contrario alguno de estos elementos no existiera o hubiera alguna variable inestable (contratos temporales, desplazamientos geográficos a otras regiones o países en busca de mejores condiciones laborales, etc) lo más recomendable será optar por el alquiler de la vivienda, más flexible ante un posible cambio laboral o personal.