Inmodiario

El sector inmobiliario español está iniciando un cambio de tendencia hacia una etapa de recuperación a pesar de que la reactivación será muy gradual, condicionada por unos niveles de desempleo todavía elevados, el descenso de población residente (inmigrantes que vuelven a sus países de origen y nacionales que emigran hacia países en mejor situación económica) y un stock de vivienda todavía sobredimensionado.

Desde la consultora inmobiliaria RtV explican que, aunque la recuperación sea escalonada, los síntomas de estabilización ya comienzan a ser tangibles: la demanda de vivienda está creciendo respeto a 2013, el descenso de los precios se ha moderado de forma significativa y el entorno económico continuará mejorando en los próximos 18 meses. “La inversión directa en activos de calidad y buenas ubicaciones, la diversificación de riesgos y contemplar un horizonte temporal no inferior a 5 años son principios esenciales para aprovechar esta tendencia de recuperación”, comenta Vicenç Ramón Tur, gerente de RtV Grupo Inmobiliario.

Cabe destacar que la demanda de vivienda total este año aumentará por primera vez desde 2010 y las ventas de vivienda nueva volverán a crecer por primera vez desde el 2007, tal y como apunta la consultora. En ello influirá una mejora del crédito y de la actividad económica, un aumento de  compras por parte de extranjeros, sobre todo europeos y asiáticos, y un mayor atractivo de la vivienda como bien de inversión, consecuencia de la bajada de precios y el acusado descenso de la rentabilidad de otros activos financieros como los depósitos bancarios y la deuda pública.

El grupo añade que la mejora experimentada en el segmento hotelero, comercial y de oficinas se extenderá al sector residencial a corto plazo, presionando al alza en un primer momento los precios de las viviendas de calidad y paulatinamente al resto. Los primeros síntomas de la recuperación se están produciendo en las grandes ciudades consecuencia de la inexistencia de oferta de obra nueva en zonas prime y en zonas turísticas, y que conlleva que se empiecen a registrar los primeros repuntes en los precios de venta, y que se consolidarán en los próximos doce meses.

Por lo que a la inversión extranjera en inmuebles respecta, ésta se está acelerando y la presión alcista que ya comienza a reflejarse en oficinas, centros comerciales y hoteles se trasladará en los próximos trimestres al mercado residencial de calidad.