Inmodiario

Madrid. Ante la propuesta del  Gobierno del cambio de la ley de extranjería por la que se otorgaría  el permiso de residencia a los extranjeros que adquieran una vivienda en España por importe superior a 160.000 euros, Antonio Carroza, Consejero Delegado de Alquiler Seguro considera que, “no deberíamos de repetir la experiencia pasada de inflar el mercado inmobiliario con una demanda ficticia, parece que buscamos salir del hoyo cavando”. Esta propuesta, continua Carroza, “es un plan abocado al fracaso puesto que insiste en repetir modelos pasados basados en dar a la vivienda un uso que no debe de tener, el uso especulativo”

Antonio Carroza alerta de las consecuencias negativas que pueden tener estas medidas: “Nos encontramos ante una situación preocupante, la vuelta al paradigma anterior, basado en un modelo erróneo en el que todos creíamos que debíamos de ser propietarios”. Y es que esta propuesta de reforma genera múltiples preguntas sin respuesta, algunas como las que subraya El Consejero Delegado de Alquiler Seguro “¿Cuántos permisos de residencia se va a dar por piso, uno por propietario, por familia o por empadronados en el domicilio? ¿Los 160.000 euros se pagarán en efectivo o serán financiados por la banca? “

Desde Alquiler Seguro se apuesta por prohibir la venta de pisos embargados y destinarlos al alquiler, de esta forma se lograría una flexibilidad social, laboral y económica, además de paliar el drama de los desahucios, en palabras de Antonio Carroza: “Sólo resolveremos el problema del stock de pisos cuando le otorguemos a la vivienda la dignidad, esto será cuando acabemos con la especulación inmobiliaria  y le concedamos su uso real, el habitacional”.

Por otra parte, Miguel Ángel Alemany, director general de pisos.com, manifiesta que desde el portal inmobiliario aplauden cualquier esfuerzo que se haga para alentar la compra, pero hay medidas que parecen parches o que buscan únicamente titulares de prensa. Es posible que la venta de pisos a cambio de un permiso de residencia tenga un efecto al alza en las transacciones, pero ésta no es la forma ideal de que el sector recupere el ritmo.

Este anuncio introduce una gran brecha entre los compradores extranjeros, que verán regularizada su situación, y los nacionales, que no reciben absolutamente nada. No se puede desmerecer de esta forma al cliente nacional, que durante los años de bonanza fue la estrella del negocio.

La demanda interna existe, lo hemos visto por ejemplo durante la celebración este fin de semana del SIMA Otoño. Hay un interés muy alto por la compra, pero éste no se materializa por la escasa disponibilidad de financiación y por la situación del mercado de trabajo.

Esta medida es un atajo más, al igual que ponerle fecha a la subida del IVA y a la eliminación de la deducción por compra, medidas que pretenden conseguir resultados inmediatos en el stock, sobre todo de las entidades financieras, pero que no tienen ninguna continuidad, que no prometen una recuperación real de las compraventas.

Por otro lado, estas decisiones coyunturales, junto con la creación del “banco malo”, contienen los ajustes de precio, todavía muy necesarios en algunas zonas de España y en determinados activos.

Hace falta que desde el Gobierno se den pasos dirigidos a atajar el problema de raíz. Si la demanda nacional es débil es porque el mercado laboral está bajo mínimos, al igual que la concesión de hipotecas. Si se quiere reactivar la compraventa a largo plazo, hay que dejarse de soluciones del tipo ‘pan para hoy, hambre para mañana’ y plantear vías que hagan nuestra economía más competitiva.