Inmodiario

Un año después de que Ahora Madrid, el grupo que apoya a la alcaldesa Manuela Carmena, y el PSOE pactaran el acuerdo legislativo en el Ayuntamiento de la capital, las divergencias han empezado a salir a la luz.

Hace unos días no sentó nada bien en el seno del grupo municipal socialista que el equipo dirigido por Carmena se arrogara ser el artífice de la bajada del Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) para familias residentes en los barrios más modestos de la ciudad. Entendían que era una medida inicialmente planteada por ellos.

Y unas horas después, la comisión de Urbanismo se convertía en el lugar elegido por los socialistas para no apoyar el acuerdo promovido por el equipo de gobierno de anular el plan para promover el proyecto de 450 cooperativistas en la parcela de las cocheras de Cuatro Caminos, que, a través de Ibosa, compraron en noviembre de 2014 por 88 millones.

De mantener los socialistas su decisión, en el pleno de la próxima semana, de no apoyar la medida del equipo de gobierno, los cooperativistas podrían recuperar la ilusión en que su proyecto finalmente pueda ver la luz. Si finalmente no sale adelante, los cooperativistas iniciarán las medidas legales pertinentes para defender sus derechos.

Hace dos semanas la cooperativa solicitó al Ayuntamiento consultar el expediente de la iniciativa presentada, al objeto de poder disponer, valorar, y en su caso rebatir, los informes jurídicos y técnicos de los que habla el Ayuntamiento, pero no ha obtenido respuesta alguna.

Según el Ayuntamiento, la modificación urbanística impulsada por el anterior gobierno municipal y el proyecto de urbanización se apartan de los objetivos y condiciones" del Plan General de Ordenación Urbana para esta actuación.

El PGOU se refiere a esta transformación urbana como resultado de la eliminación en superficie de las cocheras e instalaciones infraestructurales de metro y el soterramiento de todas esas instalaciones. Pero, según el gobierno municipal, el proyecto actual mantiene las cocheras, proyectando sobre ellas una zona verde a entre tres y siete metros por encima del nivel de las calles circundantes, que quedarían separadas por un muro de hasta seis metros de esa cubierta vegetal.

Aunque la iniciativa presentada cumple el Plan General, según Urbanismo de la Comunidad de Madrid y los despachos jurídicos que hemos consultado, la Cooperativa está dispuesta, si así lo estima Metro de Madrid, a contemplar ajustes en la iniciativa presentada.

Para ello la Cooperativa Metropolitan requiere a todas las partes a una reunión de carácter técnico, con la asistencia de los técnicos de la cooperativa, de los técnicos de Metro y de los técnicos del Ayuntamiento, sin la presencia de políticos.

El proyecto Metropolitan engloba, junto a la construcción de 443 viviendas, el desarrollo de un gran parque público de más de 17.000 metros cuadrados que, además, servirá como elemento conector entre la avenida Pablo Iglesias y la calle Bravo Murillo, permitiendo el acceso peatonal entre estas calles, tal y como exige la ficha del plan (APR).

El proyecto incluye también la renovación de las cocheras de Metro de Madrid, que quedarán soterradas, y una parcela para la construcción de un edificio público dotacional de 6.700 metros cuadrados.