Inmodiario

Lo de la Comunidad Valenciana es de traca. No hay un euro para pagar a proveedores de sanidad, farmacéuticos o de educación, van a echar el cierre a Canal Nou –la cadena pública de televisión–, pero para el aeropuerto ‘fantasma’ de Castellón, el famoso aeródromo del ‘abuelo Fabra’, siempre queda algo.

Aerocas (Aeropuerto de Castellón), la sociedad pública que gestiona el aeropuerto, acaba de poner en casa a la empresa Saerco Servicios Aeronáuticos Control y Navegación. Serán unos 3,6 millones de euros los que se embolse por gestionar la torre de control del aeropuerto, en concepto de labores de pre-apertura para el momento en que finalmente el aeródromo reciba sus primeros aviones.

Pero lleguen o no los aviones, esta empresa ha firmado un contrato para prestar los servicios de "preapertura 1" por un importe de 905.829 euros, otros 600.000 euros por los de "preapertura 2" y 1.067.796 euros por la fase operativa. Además, como se incluye una cláusula para prorrogar el contrato un año más por esta fase operativa –para el caso de que la apertura se demore más de lo previsto–, el importe final se eleva por encima de los 3,6 millones de euros.

La oposición en las Cortes Valencianas ha puesto el grito en el cielo. No solo por el dineral que se va a pagar proveniente de fondos públicos, sino por quién está detrás de Saerco. Se trata de Ildefonso de Miguel, durante años mano derecha del presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, en el Canal de Isabel II, de donde tuvo que dimitir acusado de presuntas irregularidades en su gestión.

No es el único contrato. Con la vista puesta en hacer operativo el aeródromo en los próximos seis meses, según recogen los presupuestos de la Generalitat  Valenciana para 2014, la semana pasada se hicieron públicos los pliegos para la explotación y mantenimiento del aeródromo durante los próximos 20 años. Se contempla una aportación global máxima de 25 millones de euros durante los 10 primeros años. Con anterioridad, también se sacaron a licitación las obras de reforma de la infraestructura, entre ellas las mejoras en la pista de aterrizaje o la reparación de goteras.