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El delegado del Área de Desarrollo Urbano, Mariano Fuentes, ha participado en el debate 'Urbanismo y Ciudad después de la COVID-19', organizado por el Salón Inmobiliario Internacional de Madrid (SIMA) dentro de su ciclo de encuentros online relacionados con la crisis sanitaria.

Fuentes ha afirmado que durante este periodo se ha centrado en la gestión y en trabajar en un gran paquete de medidas para reactivar la ciudad 'el día después', cuando acabe el confinamiento. Entre ellas, ha destacado el plan para agilizar los trámites de licencias urbanísticas y la implantación de nuevas herramientas informáticas que acortarán los plazos y optimizarán los recursos.

En este sentido, el delegado ha anunciado que los técnicos municipales ya están formándose en nuevas tecnologías y en el uso de BIM (Building Information Modeling), que consiste en centralizar y gestionar todos los datos de un proyecto de construcción en un modelo de información digital. Con esta forma de analizar urbanísticamente los proyectos se pueden acortar los tiempos de concesión de licencias al mínimo.

Este proyecto se desarrollará a través de un convenio que el Ayuntamiento está ultimando con la Asociación de Promotores Inmobiliarios de Madrid (ASPRIMA) y se iniciará con una prueba piloto en el ámbito de Mahou-Calderón, que sirva de ejemplo y análisis comparable de la metodología BIM respecto a la metodología actual en la tramitación de licencias, con el fin de hacerla extensible al resto de zonas de Madrid.

De momento, en estas semanas de teletrabajo, el Área ha concedido licencias de primera ocupación para más de 300 viviendas, licencias de obra para otras 1.000 viviendas y ha terminado la licencia de funcionamiento para el complejo Canalejas y la de la quinta Torre de la Castellana que, en palabras de Fuentes, "va a ser un hito".

El siglo de las ciudades

En el coloquio, en el que han participado también la directora general del Grupo Inmobiliario Roca y vicepresidenta de ASPRIMA, Carolina Roca, y Alfonso Vegara, fundador de la Fundación Metrópoli, se ha debatido sobre los retos a los que se enfrenta Madrid a corto, medio y largo plazo en la época poscoronavirus y cómo se va a transformar la ciudad.

Para Fuentes está claro que "esta pandemia ha cambiado los hábitos de vida y va a demandar una nueva forma de hacer ciudad". Así, el delegado ha señalado "cómo muchos hemos tomado conciencia de cuánto echamos de menos la calle", por lo que cree que el urbanismo "debe centrarse en respetar y cuidar lo de todos, que es el espacio público".

En esa línea, ha recordado que el Ayuntamiento ha impulsado el proyecto del Bosque Metropolitano, "que será una gran infraestructura verde, un gran cinturón ecológico que bordeará la ciudad". Fuentes apuesta por un urbanismo "respetuoso" y "consciente" con "el espacio público, con el medioambiente y ligado a una movilidad sostenible".

El delegado admite que "venimos de un urbanismo caduco porque el Plan General de Ordenación Urbana de Madrid está agotado", por eso es necesario adaptarlo "y hacerlo más flexible y adecuado a las necesidades actuales".

Todos los ponentes han coincidido en señalar que la colaboración público-privada es esencial para salir de la crisis. "El Ayuntamiento no puede ser una piedra en el zapato, tiene que ser el cordón", ha reconocido Fuentes, que asegura que "no se trata sólo de que el Ayuntamiento trabaje con la sociedad civil, sino de que sea parte de ella".