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La acción de los barrios es fundamental para alcanzar el objetivo cero neto

La nueva guía proporciona un marco para los barrios verdes y saludables, ofreciendo un camino hacia el cero neto utilizando los principios de la "ciudad de 15 minutos".

La guía insta a adoptar estilos de vida más sostenibles, comunidades inclusivas y la creación de empleos ligados a una economía verde.

El documento recomienda diez estrategias para que los barrios piloto pongan a prueba el marco de "barrios verdes y saludables".

En vísperas de las negociaciones internacionales sobre el clima en la COP26, Arup y el Grupo de Liderazgo Climático de las Ciudades C40 han publicado una nueva guía que destaca la importancia de la acción de los barrios para hacer frente a la crisis climática.

La guía, la primera de este tipo que ofrece un marco y un enfoque para la consecución del cero neto a escala de barrio, está dirigida a las instituciones municipales, a los promotores y a las comunidades, y puede aplicarse tanto en los barrios nuevos como en los ya existentes en todo el mundo.

Los autores de la guía instan a que se actúe a nivel de barrio para acelerar el progreso hacia el cero neto, advirtiendo que, de lo contrario, se corre el riesgo de no alcanzar los objetivos. En lugar de esperar acciones desde los gobiernos centrales, los proyectos locales pueden proporcionar un marco de prueba urbano para ensayar soluciones innovadoras, incluso en el diseño y la construcción, en el uso de la tecnología y, sobre todo, en el impulso del compromiso y la participación real de los ciudadanos y las comunidades.

Las comunidades de todo el mundo son cada vez más conscientes del impacto de las olas de calor o de las inundaciones extremas, por lo que se necesitan estrategias, políticas y proyectos locales que ofrezcan oportunidades para la participación directa de la población en la lucha contra el cambio climático. Esto, por supuesto, tiene que ocurrir en paralelo con el cambio estructural más amplio por el que se aboga a escala internacional.

La guía establece diez estrategias clave para conseguir barrios verdes y saludables y ayudar a crear ciudades de 15 minutos. El principio de planificación urbana de las ciudades de 15 minutos fomenta que los servicios esenciales se encuentren a 15 minutos a pie o en bicicleta de las viviendas, mejorando la accesibilidad y la inclusión, que son los objetivos centrales de las recomendaciones de la guía. El concepto de ciudad de 15 minutos ha cobrado un nuevo impulso durante la pandemia de COVID-19, ya que muchas personas han dependido de su barrio y de los servicios locales.

Los planteamientos de la guía se centran en el usuario final -residentes, trabajadores y visitantes- y se basan en las mejores prácticas y en proyectos de éxito en ciudades de todo el mundo, como Barcelona, París y San Francisco. Las actuaciones que se recomiendan en la guía son las siguientes:

Fomentar espacios flexibles que puedan ser utilizados por todos los residentes, proporcionando un vecindario más compacto. Por ejemplo, el Ayuntamiento londinense de Haringey ha utilizado el solar de Blue House Yard (anteriormente desocupado) para ofrecer espacios de trabajo asequibles a pequeñas empresas, junto con espacios públicos. Este proyecto ha aprovechado las infraestructuras existentes para apoyar las redes comunitarias y crear puestos de trabajo.

Potenciar las calles pensadas para las personas y la movilidad, dando prioridad a los desplazamientos a pie frente al coche privado. Por ejemplo, el programa de Supermanzanas de Barcelona utiliza mobiliario urbano temporal y marcas viales pintadas para dar prioridad a los peatones y a los ciclistas y para introducir jardineras móviles que reverdecen las calles y proporcionan sombra. En la primera Supermanzana (Poblenou) las superficies ocupadas por los coches se redujeron en un 48% y la zona verde aumentó en un 91%, mientras que la actividad económica de la zona a pie de calle aumentó.

Promover el uso de materiales bajos en carbono y la construcción ecológica mediante la reutilización y rehabilitación de activos de infraestructura para evitar su demolición. Por ejemplo, el proyecto Colectivo por el Clima en el barrio parisino de La Porte de Montreuil pretende reducir el 85% de las emisiones y exigir que todos los edificios sean adaptables o reversibles.

Invertir en infraestructuras energéticas en todo el barrio para generar, almacenar y compartir energía limpia para los edificios del distrito y fuera del mismo. Por ejemplo, L'Innesto, en Milán, será el primer distrito de "Housing Sociale" con cero emisiones de carbono de Italia, con el desarrollo de un innovador sistema de calefacción de barrio de cuarta generación, alimentado por fuentes renovables (incluido un sistema de recuperación de calor de aguas residuales urbanas) y el diseño de edificios de energía casi nula.

El uso de soluciones verdes y basadas en la naturaleza para preservar la biodiversidad, mejorar la calidad del aire y fomentar el bienestar físico y mental. Por ejemplo, los Corredores Verdes, una red interconectada de espacios verdes en Medellín (Colombia), ha reducido el impacto del calor urbano, ha plantado más de 8.800 árboles y ha facilitado a 75 ciudadanos de entornos desfavorecidos el acceso a la formación para convertirse en jardineros urbanos.

Las ciudades, al comenzar con las intervenciones fáciles y de bajo coste a escala de barrio, pueden crear un impulso a favor de los objetivos de reducción de emisiones y atraer financiación e inversiones para proyectos de mayor envergadura.

Dado que el 55% de la población mundial ya vive en ciudades, los autores han lanzado un llamamiento a la acción a los colectivos interesados y a las ciudades de todo el mundo para que identifiquen barrios adecuados que puedan adoptar el modelo de barrios verdes y saludables, actuando como catalizadores de la acción climática a nivel municipal, nacional o internacional.

Ben Smith, Director de Consultoría de Energía y Cambio Climático de Arup, señala: "Con la COP26 a la vuelta de la esquina y la Carrera hacia el Cero en marcha, creemos que hay grandes oportunidades para conseguir reducir las emisiones en los barrios de todo el mundo, tanto los existentes como los nuevos. Lo más importante es que esta escala de proyectos puede ofrecer oportunidades para la innovación: en la política, en el uso de la tecnología y en el compromiso y la participación de la comunidad. Sabemos que la próxima década es crítica en cuanto a la reducción de las emisiones globales de gases de efecto invernadero, debemos actuar ahora para crear barrios verdes y saludables en todo el mundo".

Mark Watts, Director Ejecutivo de Ciudades C40, destaca: 'Barrios verdes y saludables' proporciona un modelo para la forma en que la gente quiere vivir mientras nos recuperamos de la pandemia de COVID-19, consagrando el acceso a los servicios esenciales y al lujo público por igual para que todo el mundo pueda compartir el floreciente bienestar y, fundamentalmente, proporcionando un marco para los barrios libres de contaminación que permitirá a las ciudades eliminar las emisiones que están causando nuestra emergencia climática. Estoy encantado de que el C40 y Arup estén liderando juntos esta nueva y emocionante visión, trabajando con las ciudades para revitalizar y transformar los espacios a los que llamamos hogar."

Horacio Rodríguez Larreta, alcalde de Buenos Aires y vicepresidente de C40 Cities, ha declarado: "A medida que aumentan las poblaciones urbanas, sabemos que los barrios compactos y conectados son la mejor manera de preservar los recursos globales y la frágil biodiversidad. Debemos aprovechar un modelo de desarrollo urbano con bajas emisiones de carbono que sea a escala humana, próspero e inclusivo para nuestro futuro; un modelo que promueva barrios sostenibles y equitativos por los que los ciudadanos y sus líderes puedan esforzarse y, posteriormente, replicarlo a gran escala."

Anna König Jerlmyr, alcaldesa de Estocolmo y vicepresidenta de Ciudades C40, puntualiza: "La escala de los barrios de una ciudad ofrece algunas oportunidades únicas para acelerar el camino hacia el cero neto. Aprovechando el equilibrio entre escala y agilidad, los proyectos de barrio pueden ser pioneros en nuevas políticas, ensayar acuerdos de asociación innovadores, considerar formas creativas de aumentar la participación ciudadana y probar nuevas tecnologías o productos que puedan contribuir a la evolución general. El desarrollo de barrios piloto que establezcan una visión positiva del futuro de las ciudades con bajas emisiones de carbono puede ser un fuerte catalizador del cambio."

Anne Hidalgo, alcaldesa de París y antigua presidenta de C40 Cities, ha declarado lo siguiente "Existe un apetito por ciudades más habitables y orientadas a las personas que se ha visto reforzado por la crisis de Covid-19, lo que ha provocado un aumento del interés por la "ciudad de 15 minutos". Un barrio verde y saludable debe permitir a los residentes de todas las edades, orígenes y capacidades satisfacer sus necesidades diarias cerca de casa. Debe apoyar la economía local y los empleos verdes, ofrecer oportunidades para caminar, ir en bicicleta y usar el transporte público, ofrecer mejores soluciones de gestión de residuos y sistemas de energía más limpios e incorporar infraestructura verde, todo lo cual contribuye a acelerar la acción climática, al tiempo que beneficia a otras agendas urbanas clave, como la promoción de la equidad, la prosperidad, la resiliencia y la calidad de vida."