Inmodiario

Los movimientos de los fondos de inversión extranjeros por acaparar promotoras inmobiliarias españolas saneadas, y con una buena cartera de suelo, se suceden sin prisa, pero sin pausa.

En esta operativa, el fondo Värde lleva camino de convertirse en un actor principal. Llegó a España en los momentos álgidos de la crisis, en pleno rescate de las cajas de ahorro, y, ahora busca activos con los que activar la promoción residencial.

Entonces, junto a otro fondo Anchorage, adquirió cinco edificios en Madrid y Barcelona tras entrar en concurso la inmobiliaria Monteverde. Un año después, llegó la adquisición de Aliseda, la filial inmobiliaria del Banco Popular. Una operación de 815 millones que le permitió hacerse con la gestión de créditos con garantía hipotecaria por valor neto de 9.350 millones y activos adjudicados por otros 6.500 millones.

La gestión de esta ingente cartera de activos es la que ha permitido a Värde tomar la decisión de convertirse en uno de los principales actores de la promoción inmobiliaria durante los próximos años. Y las primeras decisiones de compra ya se han tomado.

En apenas una semana, ha anunciado la conversión de la filial inmobiliaria del Grupo San José, adquirida hace un año, en la nueva promotora Dospuntos, y la compra al Grupo Avintia de Aelca.

Con Dospuntos, el objetivo de Värde y del resto de inversores que forman parte del proyecto pasa por invertir 2.000 millones de euros hasta 2021 en construir y vender unas 2.000 viviendas al año. Inicialmente cuenta con 800.000 metros cuadrados de suelo para avanzar en este objetivo.

En el caso de Aelca, comprada por unos 50 millones de euros, Värde se queda con un joven inmobiliaria, constituida por Avintia en 2012, y que, en sus tres años de exitencia ha logrado hacerse un hueco en el mercado madrileño. En 2015 facturaba más de 70 millones de euros ofreciendo productos de calidad y a un precio competitivo en zonas con alta demanda, como Las Tablas, Aravaca y Boadilla del Monte.

Además del negocio residencial Värde también ha mostrado su interés con adquirir a la familia Cereceda parte de su negocio de oficinas aglutinado en Procisa. De momento, las conversaciones no han culminado en un acuerdo, pero el interés del fondo es mayúsculo. Entre esos activos figura el exclusivo parque empresarial La Finca, en la localidad madrileña de Pozuelo de Alarcón.