Me interesan especialmente los temas relacionados con las Inversiones Inmobiliarias, las Energías Renovables...
Inmodiario

Cuando en septiembre de 2013 entró en vigor la reforma de la ley que ampara el régimen de actuación de las Sociedades Anónimas Cotizadas de Inversión Inmobiliaria (Socimi), se comentó que el aluvión de salidas a bolsa iba a ser inmediato.

Pero, la mayoría de las empresas e inversores que, entonces, constituyeron estas socimis ha decidido esperar al plazo de dos años que el marco legal ofrece para dar el salto al parqué. Si se supera ese plazo perderían el beneficio de tributar a cero en el impuesto de Sociedades.

Lo acaba de hacer Fidere Patrimonio, la socimi del fondo Blackstone, derivando a bolsa la mayoría de las viviendas protegidas adquiridas entre 2013 y 2014, principalmente el paquete de 1.800 pisos protegidos comprados a la Empresa Municipal de la Vivienda y Suelo de Madrid (EMVS).

Y en los próximos meses van a hacer lo propio un reguero de sociedades, entre ellas algunas relevantes por quiénes están detrás de ellas, como el fundador del grupo Inditex, Amancio Ortega, el Banco Santander, Solvia-Sabadell o sociedades gestionadas por el Deutsche Bank o Iba Capital Partners. También inmobiliarias como Quabit, que lo va a tratar de hacer como el único clavo al que asirse para superar la grave situación financiera por la que sigue transitando.

Son ya cerca de 30 socimis las registradas, de mayor o menor empaque. De ellas, en torno a una decena estarían en la necesidad de iniciar la cotización entre octubre y diciembre de 2015. Las restantes todavía podrían esperar entre un año y año medio para dar el salto al parqué para acogerse a todos los beneficios fiscales que las socimis conllevan.

En función de su tamaño, unas acabarán en el mercado continuo, junto a Merlin, Hispania, Lar y Axiare, y otras encaminarán sus pasos hacia el Mercado Alternativo Bursátil, donde ya cotizan socimis como la propia Fidere, Entrecampos, Mercal, Uro y Promorent.

Pontegadea, la sociedad patrimonialista de Amancio Ortega, derivará hacia su socimi activos por un valor de 5.000 millones, entre ellos la madrileña Torre Picasso o inmuebles de postín adquiridos en Londres durante los últimos años. En la misma estrategia está el fondo Banif, del Banco Santander, que dispone 10.000 viviendas como activos y 1.500 millones en capital. Trajano Iberia, la socimi gestionada por Deutsche Bank, será la primera, entre las grandes, que pondrá un pie en el parqué.