Inmodiario

Antes se llamaba la Ciudad del Medioambiente de Soria. Y, ahora, Polígono Industrial de Medioambiente. Pero es lo mismo. La primera fue anulada por el Tribunal Supremo, y el nuevo poígono, aprobado por un Decreto de la Junta de Castilla y León, lleva el marchamo de acabar igual.

En el año 2010, cuando se empezó a urbanizar la Ciudad del Medioambiente muchos pensaban que no se necesitaba más suelo industrial en Soria, y así quedó reflejado en una sentencia que anuló el Polígono Industrial Soria II, el conocido popularmente conocido como el de los Marichalar.
No obstante, y a pesar de ese antecedente judicial, la Junta de Castilla y León inició la tramitación de la Ciudad del Medioambiente y ejecutar la Ley 6/2007 que, posteriormente, fue declarada contraria a la Constitución.

Sobre el actual procedimiento de aprobación por Decreto del Polígono Industrial de Medioambiente (PEMA) todo parece indicar que también será declarado ilegal en base a la numerosa jurisprudencia existente, y el cercano referente del Proyecto Regional del Parque de Ocio de Arlanzón (Burgos).

Desde el Gobierno regional se argumenta lo de siempre. Que la aprobación por Decreto del PEMA significa defender los 40 puestos de trabajo de la central de biomasa de la empresa Gestamp. Algo que resulta paradójico con el hecho de que no se hubiera mostrado tanto interés en facilitar la tramitación de una central de biomasa en las proximidades de Las Camaretas, también en Soria, con lo que se habrían generado hace ya tiempo igual número de puestos de trabajo. Y, además, gran parte de la ciudad de Soria tendría ya instalada una red de calor urbano.

En el preámbulo del Decreto se califica al PEMA como “la única iniciativa vinculada a la generación de empleo de alta cualificación en la provincia de Soria, la investigación sobre fuentes de energía renovables y el desarrollo de la sociedad del conocimiento”, algo que parece olvidar las iniciativas que se desarrollan en la Universidad y en otros centros públicos y privados.

El empecinamiento de la Junta de Castilla y León todavía resulta más difícil de entender a la vista del rechazo que la Ciudad del Medioambiente en el Soto de Garray recibió por buena parte de la sociedad soriana que, como alternativa, ya en 2007, presentaron una propuesta para destinar las inversiones públicas previstas a actuaciones amparadas por los principios que rigen la actual ley estatal de regeneración urbana.