Inmodiario

Llevan un año jugando al gato y al ratón. Presenta el proyecto uno, lo presenta el otro, que uno dice que la primera piedra se pondrá en una fecha, el otro sale diciendo que él la pondrá antes. Así llevan casi un año los dos proyectos ligados al juego, tanto Eurovegas, en Madrid, como Barcelona World, junto al parque de atracciones Port Aventura, en Tarragona.

En este final de julio, la historia se ha repetido. La pasada semana, los representantes del magnate estadounidense Sheldon Adelson presentaban en un registro de la Comunidad de Madrid el estudio de viabilidad, otro paso más para poner en marcha Eurovegas, y, acto seguido, Enrique Bañuelos y sus socios en Barcelona World lograban arrancar del Gobierno catalán el compromiso de que se va a tramitar una nueva ley para autorizar licencias de juego en el área geográfica denominada Centro Recreativo y Turístico de Vilaseca-Salou. Condición sine qua non para que el proyecto encabezado por el empresario valenciano saliera adelante.

La Generalitat se había negado a cambiar la ley hasta tener la seguridad de que la operación contaba con la solvencia necesaria, algo que parece haber quedado acreditado con el acuerdo entre Bañuelos y el grupo de juego chino Melco.

La rebaja fiscal que se plantea es pasar del 55% al 10% para el conjunto de los casinos de Cataluña, y sería operativa cuando empiecen a operar los casinos de Barcelona World. Si la ley se tramita en dos meses, y está lista para finales de año, Bañuelos podría ejercer la opción de compra de los terrenos incluso antes de que acabe el año 2013.

Entre las limitaciones que se van a incorporar al proyecto de ley figura el hecho de que no se podrá construir otro parque temático, de manera que se garantiza a medio plazo el futuro de Port Aventura para que este parque y Barcelona World puedan convivir estableciendo sinergias entre ambos.

Otra restricción pasaría por una circunstancia especial, que los contratos de crédito con los que acostumbran a jugar los turistas chinos, principales destinatarios del proyecto, quedarán restringidos a los casinos y no podrán ampliarse a otros establecimientos de juego, como los bingos.

En el caso de Eurovegas, la presentación del estudio vino precedido de un comentario ciertamente ambiguo sobre la viabilidad del proyecto en el hecho relevante que, un día antes, había publicado Las Vegas Sands en el documento relativo a la presentación de los resultados obtenidos por el grupo durante el primer semestre de 2013.