Inmodiario

Madrid. Resultó curioso comprobar ayer la falta de sintonía pública entre la ex presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, y su sustituto en el cargo, Ignacio González. Y todo a cuenta de la venida o no a Madrid la próxima semana del mismísimo Sheldon Adelson, el mandamás de Las Vegas Sands, promotor del proyecto Eurovegas.

La confirmación de la visita por parte de Aguirre fue respondida con incredulidad y sorpresa por González en el sentido de que no le constaba tal venida. La semana que viene saldremos de dudas.

De todos es conocido que esta historia del proyecto Eurovegas se trató desde el principio, hace siete años, de una apuesta personal de Aguirre. Fue ella la que movió ‘Roma con Santiago’ para que Las Vegas Sands emplazara su macrocomplejo de ocio y comercio en la Comunidad de Madrid. Unas conversaciones en las que González se mantuvo parcialmente ajeno, solo informado puntualmente por la propia presidenta de los pormenores del tema.

Ahora, según la presidenta, Adelson viene a Madrid para cerrar aquellas cuestiones que quedan pendientes, como la posibilidad de fumar en los casinos o las alturas de los edificios, y atajar algunos rumores surgidos en las últimas semanas ante la falta de noticias sobre el tema en los últimos cuatro meses,  desde que el pasado 8 de febrero se anunciara la elección de Alcorcón, y las dudas surgidas de que el proyecto se ponga en marcha a finales de año, como estaba previsto.

Y es que todavía no están claras algunas cosas –indispensables para Adelson– como son el tema de poder fumar en los casinos o elevar la altura de los hoteles por encima de lo permitido. Cuestión peliaguda, más con el accidente aéreo que el pasado fin de semana se produjo en la base de Cuatro Vientos. El tema del tabaco no es baladí. Si no se fuma, no habrá Eurovegas. Así de claro.

Luego está el asunto de los dineros. Que no es poca cosa. Es la cosa. Se supone que al estadounidense de origen judío le sale por las orejas, y que no habrá problema alguno. Pero habrá que ver si es verdad.

La compañía de Adelson asumiría los 2.000 millones de dólares que se necesitan para poner en marcha la primera fase del proyecto. Pero nadie desvela de momento quién va a pagar o qué bancos están dispuestos a financiar los 4.000 millones restantes. En cuanto a la compra de los terrenos solo se haría una vez ganado el concurso que debe licitar la Comunidad de Madrid, y se haya clarificado el proyecto y el tamaño de la primera fase.