Inmodiario

La Unidad Antiacoso y de Disciplina de la Vivienda del Ayuntamiento de Barcelona, formada por un equipo de diez personas, centra su actividad en detectar viviendas vacías y combatir el mal uso de la vivienda protegida, el acoso inmobiliario, el mal estado de conservación de los pisos y la falta de alquiler social para familias vulnerables por parte de los grandes tenedores.

La acción municipal ha permitido mejorar directamente la situación residencial de 637 personas.

Desde la creación de esta unidad en 2015 se han inspeccionado 118.587 viviendas, el 12% del parque residencial de la ciudad, y se han tramitado 926 expedientes.

El importe total de las multas ha sido de 2,1 millones de euros. El 58,2 % de las multas se han puesto a grandes tenedores de vivienda que tenían pisos vacíos, y el 29,9 % han sido por hacer un mal uso de las viviendas de protección oficial.

Entre el 2016 y el 2019, además, la elaboración del censo de vivienda vacía permitió detectar 10.052 viviendas vacías y 13.852 convertidas en oficinas o empresas.

El objetivo principal de esta unidad no es recaudatorio, sino que quiere movilizar viviendas vacías para que vuelvan a habitarse, si puede ser, con alquiler asequible.

En este sentido, la Unidad Antiacoso y de Disciplina de la Vivienda del Ayuntamiento de Barcelona ha conseguido incrementar el parque de vivienda asequible de la ciudad con 196 pisos, ha detectado 814 pisos de grandes tenedores vacíos durante más de dos años y ha detenido, junto con las entidades sociales, 14 situaciones de acoso.

También se ha reducido el precio del alquiler de 25 viviendas y se han expropiado 6 pisos para destinarlos a alquiler asequible.

Las acciones antiacoso se suman a una política de vivienda amplia, que incluye la construcción y la compra de pisos para ampliar el parque de alquiler público, las ayudas al pago del alquiler y las subvenciones para la rehabilitación.