Inmodiario

El perfil de los compradores de la primera vivienda ha envejecido cinco años en la última década, Así se desprende de un estudio interno realizado por la Federación Nacional de Asociaciones Inmobiliarias (FAI), integrada por 27 asociaciones y 950 agencias inmobiliarias en todo el país.

El informe revela que la edad del comprador de primera vivienda se sitúa, mayoritariamente, entre los 30 y 35 años, llegando, en algunos casos, a superar los 40 años; mientras que, durante el boom inmobiliario, a la edad de las personas que querían acceder a una primera vivienda se situaba entre los 25 y 30 años.

El estudio dibuja a un comprador de vivienda, que quiere independizarse o formar un hogar familiar, que busca residir en los barrios o zonas céntricas de las ciudades o municipios, en inmuebles de segunda mano y por un precio que oscila entre los 125.000 y 150.000 euros. Con respecto al tamaño de las viviendas, predomina la demanda de pisos pequeños.

Asimismo, el estudio de FAI también refleja la edad de los compradores de segunda vivienda, que se sitúa entre la franja de los 45 y 55 años. En la mayoría de casos, se trata de parejas que buscan una vivienda con mayores prestaciones para criar a sus hijos, con mayores comodidades o residencias vacacionales, En el caso de la vivienda vacacional, los agentes inmobiliarios aseguran que han detectado un severo retroceso de su demanda, junto al freno de la inversión en 'ladrillo' en el último año.

Por otra parte, los resultados de la radiografía obtenida por FAI desvelan que los compradores suspenden en sostenibilidad, ya que la eficiencia energética no está entre los factores que influyen en los compradores a la hora de adquirir un inmueble, pese al importante ahorro económico a la hora de pagar las facturas del hogar que podría acarrear una vivienda de estas características.

UNA DEMANDA DE COMPRA MARCADA POR LA CAÍDA DEMOGRÁFICA

Ante los resultados del informe, la presidenta de FAI, Nora García, recalca que, actualmente, se está produciendo un "preocupante" desequilibrio en el ciclo natural de la compra inmobiliaria. García atribuye el envejecimiento de los compradores al actual contexto socioeconómico, marcado por una mayor inestabilidad en el empleo, a la dificultad en el ahorro y a la subida de los precios, que en los últimos años y en las principales ciudades ha llegado a situarse en porcentajes por encima de los dos dígitos. Aunque también lo achaca a la inversión de la pirámide poblacional y caída de la población comprendida entre los 25 y 35 años, el rango de edad idóneo para la compra de una primera vivienda de cara a mantener el equilibrio social, económico y de compraventa en el sector inmobiliario.

Asimismo, García destaca que los citados factores económicos han propiciado que muchos jóvenes se decanten por el alquiler y descarten la opción de compra. De hecho, según datos de FAI, la preferencia por esta opción ha aumentado un 20% en los últimos años.

Por ello, la presidenta de la Federación Nacional de Inmobiliarias insiste en que es necesario tomar medidas, desde la administración pública y por parte de todos los agentes que intervienen en el sector inmobiliario, para facilitar el acceso de los más jóvenes a una vivienda, como mayores incentivos fiscales, mayor seguridad jurídica en el alquiler, ayudas al acceso al crédito y una mayor promoción de vivienda pública, nueva, e incluso de vivienda usada desocupada, donde sigue existiendo un gran déficit de oferta. De la misma forma que propone estudiar nuevas fórmulas de compra: la compartida con la administración, tal como se está llevando a cabo en otros países, o la posibilidad de que se pueda optar a la financiación de la compra con el aval por parte del gobierno del 20% que no financian las entidades bancarias.