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El País Vasco cuenta con 20.840 viviendas deshabitadas conforme a la definición que hace de estas la Ley de Vivienda aprobada en 2015. Esta cifra, reflejada en el "Informe sobre el uso de la vivienda" relativo al año 2017, supone un 2% del parque total de viviendas de Euskadi.

El estudio, realizado por el Observatorio Vasco de la Vivienda (OVV), da cuenta además de otras 13.626 viviendas vacías durante al menos seis meses al año y que junto a las 20.840 anteriores, suman un total de 34.466 viviendas que resultarían potencialmente movilizables para los programas de dinamización de la vivienda deshabitada. Esto supone que la tasa de incidencia de la vivienda gestionable se sitúa en el 3,3% del parque de viviendas de Euskadi.

Este informe es el primero realizado tras la aprobación de la Ley de 2015, que determina por primera vez el concepto de vivienda deshabitada en Euskadi como aquella que se encuentra "desocupada de forma continuada durante un tiempo superior a dos años, salvo que concurra motivo que justifique su no utilización en los términos previstos en esta ley y en su normativa de desarrollo".

En este sentido, la propia Ley establece una serie de excepciones motivadas por razones laborales, de salud, de dependencia o de emergencia social. También exceptúa las viviendas de segunda residencia y aquellas cuyos titulares mantienen en oferta de venta o alquiler a precios de mercado.

El consejero de Medio Ambiente, Planificación Territorial y Vivienda, Iñaki Arriola, ha señalado que "este tipo de estudios son de gran utilidad puesto que permiten identificar el número de viviendas sobre las que centrar los programas de movilización de vivienda vacía, pero también conocer factores fundamentales como el estado de conservación de las mismas y las obras de reparación o rehabilitación que necesitan antes de poder ser habitadas, así como su localización, es decir si se ubican en zonas con mucha, poca o nula demanda".

En este sentido, el informe pone de relieve que la incidencia de la vivienda deshabitada se reduce de forma muy considerable conforme aumenta la dimensión municipal, siendo las ciudades con mayor población las que muestran un menor porcentaje de viviendas deshabitadas.

Viviendas potencialmente gestionables

Como ya se ha señalado anteriormente, el informe cifra en 34.466 las viviendas desocupadas potencialmente gestionables. En Vizcaya se localizan 16.456 de estas viviendas, el 47,7% del total detectado en Euskadi, mientras que en Guipúzcoase concentra una de cada tres o lo que es lo mismo, un total de 11.610 viviendas (un 33,7%). Por su parte, en Álava se contabilizan 6.400 viviendas deshabitadas gestionables, el 18,6% del total de Euskadi. Con respecto a la incidencia por Territorio, Álava se sitúa en primer lugar con un 3,9% de su parque de viviendas, seguida de Gipuzkoa, con un 3,4% y de Bizkaia, con un 3%.

La mayor parte de las viviendas desocupadas potencialmente gestionables se concentran en los municipios de menor dimensión. Mientras que en los municipios de menos de 2.500 habitantes la tasa se sitúa en el 7,5%, esta se reduce a un 4,5%-4,6% en los municipios de 2.500 habitantes a 20.000 habitantes y baja considerablemente en los municipios de 40.000 a 100.000 habitantes, situándose en el 2,6%. En las capitales vascas cae al 1,8%.

San Sebastián y Bilbao presentan una tasa de incidencia todavía inferior, del 1,4% (1.231 viviendas) y el 1,6% (2.538 viviendas), respectivamente, menos de la mitad de la media de Euskadi. En cambio, en la capital alavesa se detecta una tasa de vivienda deshabitada gestionable del 2,3% (2.725 viviendas), claramente superior al resto de capitales vascas, pero también significativamente inferior a la media vasca.

El hecho de que una vivienda deshabitada sea tipificada como gestionable no implica, necesariamente, que inmediatamente pueda ponerse en el mercado de alquiler o venta, sin ningún tipo de reforma o puesta al día.

El análisis de la condiciones de habitabilidad de estas viviendas, según la valoración realizada por las propias personas propietarias, pone de relieve que el 37,7% podría habitarse de forma inmediata, el 26,6% requiere obras leves o moderadas y el 16,8% necesita una gran reforma. De manera que, según señala el informe, solo algo más de un tercio de estas viviendas se encontraría en condiciones de habitabilidad perfectas para su inmediata ocupación.

La mayor parte de las viviendas deshabitadas gestionables dispone de una superficie apta para las necesidades y la demanda de vivienda actual (personas solas, familias monoparentales, padres/madres con un solo hijo/a) que requiere de una dimensión no especialmente elevada.

Nueve de cada diez viviendas deshabitadas y gestionables tiene menos de 100 metros cuadrados útiles; el peso relativo de las viviendas de 75 a 99 metros cuadrados se sitúa en el 44,7%, mientras que el de las viviendas de 51 a 74 metros útiles es del 38,1%. Por su parte, los apartamentos de menos de 50 metros solamente representan el 5,6% del total de viviendas deshabitadas gestionables.

Asimismo, la gran mayoría de las viviendas deshabitadas gestionables dispone de calefacción (central o individual mediante aparatos móviles) y, además, una de cada tres viviendas gestionables dispone de trastero (31,2%) y el 16.9% de las viviendas gestionables incluye garaje.

Por otra parte, el informe cuantifica también las viviendas que se encuentran vacías pero que no son gestionables ni pueden ser incorporadas a distintos programas de dinamización de vivienda vacía, bien porque ya se encuentran ofertadas en el mercado de compraventa o de alquiler, bien porque se encuentran deshabitadas de forma provisional por causas de fuerza mayor asociadas a motivos de salud de las personas propietarias o por razones laborales. Estas viviendas junto con las 34.466 anteriores (viviendas potencialmente gestionables que se encuentran deshabitadas al menos 6 meses al año) hacen un total de 69.231 viviendas vacías en Euskadi.

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