Inmodiario

Alquiler Seguro ha presentado los resultados del ' Estudio sobre el precio medio de alquiler de viviendas. España 2018', con el objetivo de determinar la evolución del coste medio de los arrendamientos urbanos en todo el territorio nacional, su variación y el esfuerzo que hacen las familias españolas para pagar el alquiler. Un análisis, de periodicidad interanual y segregado por provincias, que desvela que el precio medio de una vivienda se sitúa en 832 euros, sólo un 9% más que hace un año.

Un mercado heterogéneo que varía enormemente entre los diferentes territorios estudiados. Así, Barcelona es la provincia con las viviendas de alquiler con los precios más elevados; de media un inquilino en la provincia catalana paga más 1.200 euros, algo un 6% por encima de lo que le costaba hace doce meses (1.130 euros). A esta le sigue muy de cerca las Islas Baleares. En el archipiélago los arrendatarios desembolsan de media algo menos de 1.200 euros, debido que ha sido el tercer lugar donde más se ha incrementado el coste de los alquileres desde el año 2017, con subidas que se acercan al 14%. Tras ellas dos, destaca Madrid donde el alquiler medio supone un desembolso medio para los inquilinos de 1.100 euros, un 10% más de los 1.000 que pagaban el año pasado.

Unos incrementos que también han influido notablemente en los precios registrados en otras provincias. Los precios del alquiler en los dos territorios que forman el archipiélago canario encabezan el ranking de las subidas en el conjunto de España. En concreto, en Las Palmas se han producido variaciones del 16% que han hecho que los costes aumenten más de 100 euros, pasando de los 644 euros a los 749. Incrementos que en Tenerife superan el 17%.

Frente a estos territorios, existen otros donde los movimientos casi son inapreciables como en el caso de Extremadura, con una oscilación del 1,39%. Los pocos cambios registrados en las dos provincias que forman esta comunidad autónoma, Badajoz (1,59%) y Cáceres (0,95%), han hecho que los precios se mantengan en los mismos números.

"Estas cifras reflejan como no todos los mercados se comportan igual, ya que los precios fluctúan en función de la oferta y la demanda existente en un territorio y momento determinado", sintetiza Antonio Carroza, Consejero Delegado de Alquiler Seguro.

Importantes variaciones dependiendo del número de habitaciones y la localización

El ' Estudio sobre el precio medio de alquiler de viviendas. España 2018' también revela las importantes diferencias del precio medio de una vivienda de alquiler dependiendo del número de habitaciones y de la provincia en la que esté situada.

Los inmuebles más caros, según el número de dormitorios y el lugar dónde están ubicados son los de cuatro habitaciones situados en Guipúzcoa, donde llegan a alcanzar un precio medio de 1.518 euros. A estos, le siguen las casas con el mismo número de dormitorios en Barcelona, con unas rentas mensuales medias de 1.447 euros. Precisamente en la ciudad condal, también se encuentran las viviendas más caras de dos y un dormitorio, donde los precios medios son de 1.118 euros y 973 euros respectivamente. Madrid se posiciona como la provincia donde los alquileres de tres habitaciones son más costosos, llegando a alcanzar los 1.254 euros de media.

Diferencias en el esfuerzo económico de las familias

La heterogeneidad del mercado del alquiler en España también deja entrever las diferencias en el esfuerzo que tienen que realizar las familias para pagar las rentas del alquiler. El estudio elaborado por Alquiler Seguro desvela como los inquilinos dedican cerca del 36% de sus ingresos netos a costear los gastos derivados de los arrendamientos. Un dato que supone un desembolso de solo tres puntos superior a los números de hace un año.

Este aspecto cuenta especial relevancia en Madrid y Cataluña. En ambas comunidades autónomas, los inquilinos destinan más del 40% de la renta neta de los hogares en los gastos derivados del alquiler. Junto a estos dos territorios, también es reseñable la situación de las Islas Baleares, que lidera el ranking del esfuerzo económico con cifras que rondan el 45% de los ingresos.

Unos porcentajes que contrastan con el registrados en otros territorios, donde el esfuerzo de los arrendatarios es mucho menor. En este sentido destaca La Rioja, donde los inquilinos solo destinan el 21% de sus ingresos a costear el alquiler. Detrás de esta se sitúan Aragón (22,4%) y Asturias (23%).

"Destinar más del 40% de los ingresos netos al pago del alquiler en lugares como Madrid y Cataluña, mientras que en otros lugares el porcentaje es mucho menor, es una muestra de la heterogeneidad de los mercados. En cualquier caso, aunque el precio está determinado por factores de oferta y demanda, el límite de los precios lo ponen los ingresos familiares, por lo que cuando el desembolso para pagar el alquiler llega a porcentajes altos, los precios en esos lugares tienden a moderarse", argumenta el Consejero Delegado de Alquiler Seguro.