Inmodiario

El precio medio de los inmuebles de lujo de las principales ciudades del mundo sufrió un descenso del 0,4% en el primer trimestre del 2013 a pesar de que la tasa anual se mantuvo en 3,6%, según los últimos resultados del Índice de ciudades mundiales prime que elabora la consultora Knight Frank.

En el estudio se constata que, además de ese descenso de precio en el primer trimestre, las ciudades europeas siguen registrando el rendimiento más débil, con una caída del 2,3% de media. Por su parte, Yakarta (con una subida del 38,1%) fue el mercado residencial prime que registró mejor rendimiento y Tokio (con un descenso del 17,9%) fue el mercado residencial prime que registró el peor rendimiento en los últimos 12 meses.

Por su parte, Yakarta (con una subida del 38,1%) fue el mercado residencial prime que registró mejor rendimiento y Tokio (con un descenso del 17,9%) fue el mercado residencial prime que registró el peor rendimiento en los últimos 12 meses. Yakarta, Bangkok y Miami ocupan los primeros puestos del cuadro en este trimestre, al registrar un crecimiento de precios anual del 38,1%, 26,1% y 21,1% respectivamente.

Las medidas adoptadas con el fin de congelar el aumento de los precios residenciales en Yakarta y Bangkok han sido menos severas que aquellas aplicadas en varias ciudades asiáticas vecinas, permitiendo a la clase media pudiente impulsar la demanda y encarecer los precios prime. En el caso de Miami, la riqueza latinoamericana es un motor clave del mercado de lujo, con un flujo de capital procedente de Brasil, Venezuela y Argentina que está resultando bastante influyente.

Las ciudades de Asia, Norteamérica y Oriente Medio siguen dominando la mitad superior de los resultados del cuadro mientras que siete de los puestos inferiores de la clasificación los ocupan ciudades europeas.

Un inmueble prime tipo vale ahora un 21,3% más que en el segundo trimestre de 2009, cuando el Índice de ciudades mundiales prime (Prime Global Cities Index) tocó fondo tras la caída de Lehman Brothers.

En lo que va de año hasta marzo, ocho ciudades registraron un crecimiento de precios de dos dígitos. En esta línea, las ciudades europeas de San Petersburgo y Mónaco merecen especial mención por su comportamiento estelar. El precio de las casas de lujo en Mónaco creció un 10% en los primeros tres meses de 2013 a medida que aumentaba el interés de los inversores internacionales y la oferta de apartamentos, especialmente de aquellos cuyo precio supera los 10 millones de euros, resultaba limitada.

Tokio, que registró una caída del 17,9% en los precios prime, ha sido la ciudad con el rendimiento más pobre en lo que va de año hasta marzo de 2013. No obstante, después de casi 15 años de deflación, el Banco de Japón ha anunciado varias medidas de relajación de la política monetaria de naturaleza ciertamente drástica y, como consecuencia, el ánimo empresarial así como la demanda de inmuebles prime se están fortaleciendo.

A diferencia del caso de Japón, los gobiernos de China, Hong Kong, Malasia y Singapur se enfrentan a un reto opuesto: tratar de contener el crecimiento. Tal y como detalla la última edición de la publicación de Hinigh Frank “Análisis de inmuebles residenciales en la región Asia-Pacífico (Asia Pacific Residential Review)”, los responsables políticos asiáticos no sólo están implantando más impuestos, normativas y restricciones en materia de financiación, sino que el vigor de estas medidas ha ido en aumento en los últimos meses.

El descenso del 9,9% de los precios de los inmuebles prime de Nueva York en los primeros tres meses de 2013 es un claro reflejo de la celeridad con que se cerraron ventas en el último trimestre del 2012 antes de la llegada del precipicio fiscal que dio paso a una marcada ralentización al inicio del año.

Cada año desde el 2009, el Índice de ciudades mundiales prime ha ido registrando la tasa de crecimiento más débil en el primer trimestre del año. A consecuencia de ello, Knigh Frank prevé un crecimiento más sólido en el segundo trimestre a medida que los compradores sigan contemplando la inversión inmobiliaria como una forma de proteger sus activos ante la constante agitación de la eurozona y la fragilidad de la economía mundial.