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El Instituto de la Juventud (Injuve) ha presentado el 'Informe Juventud en España 2020', una radiografía general de la situación de los jóvenes españoles elaborada a partir de datos fiables y representativos, y que pretende servir de base para el diseño de unas políticas públicas de juventud que se tornan más urgentes que nunca por el impacto de la pandemia.

Para ello se ha preguntado a una muestra representativa de 6.467 jóvenes de entre 15 y 29 años, residentes en España, por la situación de la educación, del empleo, de la emancipación, por sus intereses y actitudes con respecto al ocio, la sexualidad, la igualdad de género y el cambio climático, así como por el efecto que la pandemia de la COVID-19 ha tenido en sus vidas.

Las conclusiones ratifican las consecuencias de la llamada "década pérdida" de una generación de jóvenes que enfrenta su segunda gran crisis económica y social cuando aún no se había recuperado de los efectos de la crisis financiera de 2008.

Y, sin embargo, los datos extraídos del informe nos permiten observar una juventud que María Teresa Pérez, directora general del Injuve, califica de "solidaria, inconformista, abierta, integradora, participativa, consciente de las desigualdades y discriminaciones que existen en nuestra sociedad y preparada para asumir los retos y los cambios necesarios en los ámbitos de la educación, la digitalización, la transición ecológica o la erradicación del machismo y sus violencias".

El estudio confirma que el interés de la juventud por la política se mantiene cerca del 40%, duplicando las cifras de la década anterior, y siendo el trabajo, la educación, la vivienda y la igualdad, los temas que más interesan a la juventud (8 y 9 puntos sobre 10).

La desigualdad de género es un tema de interés para el colectivo de jóvenes en general (77%), que considera además (83%) que la violencia machista es uno de los problemas sociales más importantes.

Sin embargo, el informe demuestra asimismo que identificarse con la igualdad de género no es equivalente a identificarse como feminista para los hombres jóvenes. Mientras 8 de cada 10 mujeres jóvenes se consideran feministas, sólo un 54% de los varones se identifican con el feminismo, alcanzando un 70% quienes sí lo hacen con la igualdad de género.

Además, existe entre los jóvenes un apoyo mayoritario a las políticas públicas de igualdad y un rechazo generalizado a las actitudes controladoras, si bien continúa el sexismo en el ámbito doméstico y los cuidados.

En todo caso, la igualdad de género es la causa que más ha movilizado a la juventud (38%), seguida por la educación (15,5%) y el cambio climático (14,9%).

Así, un 77% de los y las jóvenes estudiantes han participado en algún tipo de acción estudiantil, siendo las más frecuentes la participación en una huelga estudiantil y el voto para órganos de representación, ambas con un 58%.

Por otro lado, 4 de cada 5 jóvenes se interesan por las cuestiones vinculadas con el medio ambiente, siendo este interés particularmente intenso en los y las jóvenes de entre 14 y 19 años. Es más, casi 5 de cada 10 jóvenes siente una preocupación máxima por el medio ambiente (47% frente al 17% de adultos).

Retraso en la edad de emancipación

España es uno de los países con la emancipación juvenil más tardía de Europa (le edad media de emancipación en la Unión Europea es de 26,2 años, mientras que en España es de 29,5) y la situación amenaza con agravarse con la COVID: tras la pandemia, cae 15 puntos el porcentaje de jóvenes que se plantea dejar de vivir con sus padres o tutores. En 2019 un 48% pensaba hacerlo y en 2020 solo un 32,8% se lo plantea.

La COVID-19 ha afectado también al deseo reproductivo, aumentando el porcentaje de jóvenes que no quieren tener hijos del 16,8% al 18%.

En general, un 75% de jóvenes no se emancipa por falta de estabilidad o suficiencia de los ingresos.

También el mercado de trabajo se ha visto afectado por la pandemia de la COVID-19 que ha profundizado problemas preexistentes como la precariedad y la inestabilidad laboral y ha hecho caer las expectativas entre la juventud:

Más de la mitad (52%) de jóvenes empleados tiene contratos temporales, una temporalidad 30 puntos superior a la del resto de la población. Sin embargo, casi un 38% desearía trabajar más horas de las que actualmente trabaja.

Al mismo tiempo, casi 4 de cada 10 jóvenes desempleados cree poco a nada probable encontrar trabajo en el próximo año mientras que un 66% considera que, tras la pandemia, sus oportunidades laborales y económicas serán peores que las de generaciones precedentes.

Del mismo modo, los efectos de la pandemia han agravado la desigualdad educativa entre la juventud española que, en un 60%, entiende que su aprovechamiento del curso académico se ha visto significativamente mermado; alcanzando un 11,2% quienes afirman haber aprendido menos de la mitad que en un año normal.