Inmodiario

Madrid. La Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales FAES ha editado el número 31 de la revista Cuadernos de Pensamiento Político, cuya nota editorial llama a superar “cuanto antes” el “penoso legado de la etapa de Gobierno abierta en 2004”, y apela para ello a “insistir sin desmayo en las buenas ideas y en las buenas políticas”. “Los magníficos resultados del Partido Popular en las pasadas elecciones de mayo son un claro signo de esperanza”, sostiene el texto.

La presente edición se ocupa de señalar, a propósito de las necesarias reformas económicas a poner en marcha, que las ya realizadas “entraron en la agenda a la fuerza y fueron acompañadas de una manifestación de profundo desprecio hacia ellas por parte del Gobierno”, cuyo discurso económico, se apunta, está imbuido de una “traza de capitulación ante los mercados, el dinero, las empresas y finalmente el euro”. La nota considera todo ello “exactamente lo contrario de lo que sería una genuina actitud reformista”.

La revista que dirige Javier Zarzalejos, editada trimestralmente, se refiere también en esta ocasión a “la completa inversión de la política antiterrorista” llevada a cabo por el Gobierno socialista, una “operación política que ha contado en todo momento con el liderazgo del presidente”, mediante la creación de “un vínculo nuevo que fluye desde el Tribunal Constitucional hasta ETA a través de Bildu”. Los artículos incluidos en este Cuadernos 31 hacen frente, además y entre otros temas, a cuestiones como el colapso y la renovación social, el futuro de la socialdemocracia y la ‘política de la indignación’, el cambio en la política presupuestaria o las bases ideológicas del sistema educativo español.

HARTAZGO DEL ELECTORADO

José Ignacio Wert, en Las elecciones del 22 de mayo: resultados y consecuencias, repasa las motivaciones detrás de los votos y los efectos que las últimas elecciones municipales y autonómicas tendrán en el mapa político español de los próximos años. Entre las primeras, Wert cita el hartazgo de los electores ante la dirección política y económica del Gobierno socialista, lo que ha llevado a que sucediera “aquello que los estrategas del PSOE más temían, a saber, que las elecciones se convirtieran en un plebiscito sobre la gestión del Gobierno de Zapatero”.

A la luz de los resultados electorales, Wert subraya la inédita concentración de poder en manos del Partido Popular y la crisis en que la debacle electoral sumerge al PSOE y que anticipa el fin del ‘zapaterismo’. Manifiesta por tanto la importancia que tendrá en el futuro próximo “no sólo quien gane las elecciones generales sino cómo se gane”, es decir, “la claridad del mandato” que se consiga. A este respecto, Wert alerta sobre el clima político y social, “muy negativo” e influenciado por el movimiento de los indignados, que pone de relieve “la necesidad de una nueva política más atenta a resolver problemas que a dejar que se pudran o incluso a crearlos”.

REGENERACIÓN SOCIAL

Colapso y renovación social: la Gran Sociedad, del diputado conservador británico Jesse Norman, es una aproximación al mensaje de regeneración social y de redefinición de las relaciones Estado-ciudadanía enarbolado por el primer ministro David Cameron como punta de lanza de su discurso político. Al definirla como “una visión compartida a favor de otorgar un nuevo papel protagonista a la ciudadanía como instrumento para la renovación”, Norman asegura que “será el pegamento que mantendrá unido al actual Gobierno” y que “define la nueva posición de centro de la política británica”.

Esa “nueva visión de la sociedad” a la que alude Norman tiene “una base intelectual humanista, de principios y a largo plazo”. El autor, que rechaza definir la ‘Gran Sociedad’ como “un simple eslogan político”, la explica como un “intento de aprovechar y liberar la energía social latente” y subraya su impacto “no como una opción, sino como una obligación, y de hecho, urgente”.

Asimismo, el artículo pone de manifiesto las preocupaciones sociales y políticas que subyacen detrás de la idea de que “el Estado como remedio a todos los problemas socioeconómicos heredada de la anterior etapa laborista se ha hecho impracticable”. Norman lamenta en el texto “lo dependientes que somos de un único modelo inflexible de prestación de servicios públicos”, y en este sentido apunta a la necesidad de “tener una noción de lo que significa tener capacidades”.

LIBERTAD Y SENTIDO COMÚN

Manuel Ballester, profesor y catedrático de Filosofía, indaga en Bases ideológicas del sistema educativo español. ¿Por qué y cómo hay que mejorar la educación? en los fundamentos de nuestro sistema educativo y propone “un modelo alternativo basado en la libertad y el sentido común”. El autor destaca como elementos constitutivos de la educación tanto “los valores transmitidos en el ámbito familiar” como “los conocimientos adquiridos en la escuela”. A lo largo del artículo aparecen, además, otros aspectos que defiende como básicos, como la autoridad que supone la jerarquía.

Ballester aboga por crear un “sistema que premie el talento, el esfuerzo y el mérito”, así como por “reducir al máximo la propaganda moral en nuestro sistema educativo”, cuyas cotas alcanzadas durante los gobiernos socialistas censura. Otras ‘recetas’ que deberían valorarse son, como expone el texto, ampliar el número de años de Bachillerato, proporcionar mayor libertad a las familias en la elección del centro educativo e introducir criterios de mayor exigencia y mejor formación en la selección del profesorado.

NACIONALISMO EUROPEO

Jacobo de Regoyos, corresponsal en Bruselas de Onda Cero, explica en Bégica: El laboratorio nacionalista de Europa el riesgo que supondría para “la esencia del proyecto europeo” que “la tesis de las fronteras lingüísticas y los territorios homogéneos triunfara culturalmente en Bélgica como elemento constitutivo de una entidad política”.  A lo largo del artículo repasa la situación que atraviesa aquel país, “sin gobierno debido a la presión de los nacionalistas flamencos por obtener una reforma del Estado que los otorgue una independencia virtual dentro de la UE” y que, en palabras del autor, “ha pasado de ser un ‘laboratorio europeo’ a un ‘laboratorio de nacionalismo europeo’”.

Por ello, advierte que “si a los nacionalistas flamencos les sale bien y consiguen su Estado confederal sin salir de la Unión Europea, se intensificarán las tensiones regionalistas en toda Europa”, que, “incrédula, mira púdicamente para otro lado”. “En Bélgica se ve claramente el mecanismo tradicional de las dos lógicas enfrentadas en este tipo de situaciones: el derecho del suelo frente a los derechos de la gente”, señala Regoyos, que considera que hay que asumir que “Europa entera está hecha a base de remiendos, que no hay identidades puras y que no es malo cuando son múltiples”.

Junto a estos artículos, el número 31 de Cuadernos de Pensamiento Político incluye los siguientes textos: La religión ante la ciencia moderna, de Roger Scruton; El futuro de la socialdemocracia y la política de la indignación, de Ángel Rivero y Jorge del Palacio; El ‘cambio’ de la política presupuestaria desde mayo de 2011: Las asignaturas pendientes, de Gregorio Izquierdo; Latinoamérica: El coste de la fragmentación política, de Guilermo Hirschfeld; El agónico final del carlismo, de Jaime Ignacio del Burgo; y Jaume Vicens Vives (1910-1960), de Eduardo Escartín.