Inmodiario

La Dirección General de Tributos ha resuelto que una sociedad podrá compensar con las bases imponibles negativas procedentes de períodos impositivos la nueva situación financiera derivada de una quita de un préstamo hipotecario.

La entidad, que entre los años 2012 y 2013 había tenido un volumen de operaciones de algo más de seis millones de euros, había obtenido una quita en un préstamo hipotecario, llegando a un acuerdo con una entidad financiera no vinculada, durante el ejercicio coincidente con el año natural de 2013.

En base a esto había planteado la cuestión de si sería de aplicación la limitación contenida en el artículo 2, apartado Segundo, punto Dos, de la ley 16/2013 de 29 de octubre, en relación a la compensación de bases imponibles negativas, y si las rentas correspondientes a la quita formarían parte de la Base imponible del Impuesto sobre Sociedades.

La Dirección General de Tributos, en su respuesta, señala que el Real Decreto-ley 9/2011, de 19 de agosto, de medidas para la mejora de la calidad y cohesión del sistema nacional de salud, de contribución a la consolidación fiscal, y de elevación del importe máximo de los avales del Estado para 2011, introdujo en su artículo 9.Primero.Dos, con efectos para los períodos impositivos que se inicien dentro de los años 2011, 2012 y 2013, una limitación a la compensación de bases imponibles negativas para los sujetos pasivos cuyo volumen de operaciones haya superado la cantidad de 6.010.121,04 euros durante los doce meses anteriores a la fecha en que se inicien los períodos impositivos.

Posteriormente, la redacción de este precepto fue modificada con efectos para los períodos impositivos que se inicien dentro de los años 2012 y 2013, por el Real Decreto-ley 20/2012, de 13 de julio, de medidas para garantizar la estabilidad presupuestaria y de fomento de la competitividad, quedando de la siguiente forma:

“Dos. Para los sujetos pasivos cuyo volumen de operaciones, calculado conforme a lo dispuesto en el artículo 121 de la Ley 37/1992, haya superado la cantidad de 6.010.121,04 euros durante los doce meses anteriores a la fecha en que se inicien los períodos impositivos dentro del año 2012 ó 2013, en la compensación de bases imponibles negativas a que se refiere el artículo 25 del texto refundido de la Ley del Impuesto sobre Sociedades se tendrán en consideración las siguientes especialidades:

– La compensación de bases imponibles negativas está limitada al 50 por ciento de la base imponible previa a dicha compensación, cuando en esos doce meses el importe neto de la cifra de negocios sea al menos veinte millones de euros pero inferior a sesenta millones de euros.

– La compensación de bases imponibles negativas está limitada al 25 por ciento de la base imponible previa a dicha compensación, cuando en esos doce meses el importe neto de la cifra de negocios sea al menos sesenta millones de euros.

Lo previsto en este apartado no será de aplicación a los pagos fraccionados cuyo plazo de declaración haya vencido a la entrada en vigor de este Real Decreto-ley.”

Contablemente, el Instituto de Contabilidad y Auditoría de Cuentas publicó la consulta 1 del BOICAC 76/2008, sobre el tratamiento contable de la aprobación de un convenio de acreedores en un procedimiento concursal, al amparo de la regulación contenida en la norma de registro y valoración 9ª.3.5. del Plan General de Contabilidad (en adelante PGC), aprobado por el Real Decreto 1514/2007, de 16 de noviembre, en virtud de la cual: “(…) La empresa deberá analizar si a raíz de la aprobación del convenio las nuevas condiciones de la deuda son “sustancialmente diferentes” o no:

Si las condiciones son sustancialmente diferentes: se dará de baja el pasivo financiero original y se reconocerá el nuevo pasivo por su valor razonable. La diferencia se contabilizará como un ingreso en la cuenta de pérdidas y ganancias del ejercicio, minorado, en su caso, en el importe de los costes de transacción atribuibles. Dicho resultado se mostrará en el margen financiero debiendo crear la empresa una partida específica con adecuada denominación si su importe es significativo. A tal efecto, se propone la siguiente denominación: “Ingresos financieros derivados de convenios de acreedores”.

Si las condiciones no son sustancialmente diferentes: no se dará de baja el pasivo financiero original, registrando, en su caso, el importe de las comisiones pagadas como un ajuste en su valor contable. Se calculará un nuevo tipo de interés efectivo, que será el que iguale el valor en libros del pasivo financiero en la fecha de modificación con los flujos de efectivo a pagar según las nuevas condiciones.

De todo lo anterior, se desprende que la contabilización del efecto de la aprobación del convenio con los acreedores, se reflejará en las cuentas anuales del ejercicio en que se apruebe judicialmente, siempre que de forma racional se prevea su cumplimiento y que la empresa pueda seguir aplicando el principio de empresa en funcionamiento”.

En virtud de todo lo anterior, con arreglo a lo dispuesto en la consulta 1 del BOICAC número 76, de diciembre de 2008, del ICAC, previamente transcrita, en la medida en que, a raíz de la aprobación del convenio, las nuevas condiciones de los pasivos difieran sustancialmente se dará de baja el pasivo financiero original y se reconocerá el nuevo pasivo por su valor razonable, debiendo contabilizarse la diferencia como un ingreso en la cuenta de pérdidas y ganancias en el ejercicio en que se haya producido la aprobación del convenio de acreedores (minorado, en su caso en el importe de los costes de transacción atribuibles, siempre que de formar racional se prevea su cumplimiento y que la empresa pueda seguir aplicando el principio de empresa en funcionamiento.

Por tanto, en el supuesto de que la entidad consultante deba, con arreglo a los criterios contables previamente expuestos, registrar un ingreso en la cuenta de pérdidas y ganancias del ejercicio dicho ingreso contable formará parte de la base imponible del período impositivo
correspondiente, en virtud de lo dispuesto en los artículos 10.3 y 19.1 del TRLIS, de acuerdo con la normativa vigente en el período impositivo 2013, pudiendo compensarse con las bases imponibles negativas procedentes de períodos impositivos anteriores.