Inmodiario

Hacienda no descansa ni en verano. Al menos en este que está a punto de acabar. Así, han sido no pocos los chiringuitos, bares y viviendas que, de forma inesperada, han recibido visitas de inspectores de Hacienda y también de Empleo en busca de irregularidades para tratar de atajar la creciente economía sumergida procedente, sobre todo, de trabajadores que no cotizan a la Seguridad Social y propietarios que tienen alquiladas viviendas sin contrato alguno.

Los técnicos de la Agencia Tributaria han intensificado las visitas a pisos que figuran como vacíos pero tienen inquilinos que pagan el alquiler a sus propietarios en dinero negro. Uno de los indicios que suelen revelar este tipo de fraude son las viviendas que figuran como vacías pero tienen gastos corrientes periódicos significativos en agua, electricidad y gas. Dicho y hecho. Cerca de un 60% de las viviendas visitadas estaban alquiladas de manera ilegal, en su mayoría en la costa.

El fenómeno siempre ha existido. Algo de toda la vida. Uno está interesado en alquilar una o dos semanas en la playa y lo busca a través de anuncios. Acuerdan un precio y se acabó. Si te he visto no me acuerdo. Pero, ahora, la práctica, se ha extendido cada vez más ante la necesidad de los inquilinos de encontrar algo lo más barato posible.

Junto a los alquileres estivales, el incremento de empleados en los establecimientos hosteleros para hacer frente a la creciente demanda de turistas –la base con la que el desempleo se ha frenado en los tres últimos meses– también ha sido objeto de especial atención. Sobre todo aquellos que solo abren entre junio y septiembre para cubrir la temporada alta y echan el cierre el resto del año.

En este caso, por parte de los inspectores de Empleo, quienes se han encontrado con empleados sin estar dados de alta en la Seguridad Social u otros que compatibilizaban estos trabajos con la percepción de alguna prestación. Aquí, a un tercio de los establecimientos visitados se les ha abierto el correspondiente expediente sancionador por la detección de algún tipo de irregularidad.

Esta práctica simultánea de cobrar alguna prestación por desempleo y trabajar ha sido extendida también a las miles de ferias celebradas con motivo de las fiestas locales patronales, con el fin de controlar que los feriantes ambulantes cumplen perfectamente con sus obligaciones tributarias, y no tienen contratadas a personas que cobran unas cantidades que no declaran.