Inmodiario

Madrid. Desde el exterior siguen haciendo números con las cuentas de los bancos y cajas de ahorros españoles. En esta ocasión, un estudio del banco estadounidense Merrill Lynch vuelve a poner el dedo en la llaga que más duele, la de la valoración de los activos inmobiliarios acumulados en los tres últimos años. Elevan ya a 180.000 millones los créditos tóxicos que financiaron actividades inmobiarias. Y van más allá, al señalar que la exposición de las cajas es mucho mayor, del 65%, respecto al 35% del conjunto de los bancos.

Además, los analistas de Merrill concluyen que las cajas sólo han cubierto o provisionado, por minusvaloración de estos activos, el 24% de los 118.000 millones de dudoso cobro, ya en morosidad, al corriente de pago pero con retrasos y los acumulados por embargos y daciones de pago, por lo que si los impagos de esos créditos llegan al 50%, tendrían que aportar otros 30.000 millones de euros adicionales.

En relación a los vencimientos de deuda en 2011 por 77.000 millones de euros el próximo año, Merill lo reparte en 46.000 millones los de los bancos y 31.000 millones los de las cajas. Cantidades que van a requerir de capital adicional que, en el caso de las cajas, variaría entre 22.000 y 48.000 millones de euros.

Por su situación, las tres cajas vascas (Kutxa, Caja Vital y BBK), por su escasa exposición al crédito inmobiliario, son las que mejor balance presentan, con excesos de capital, Unicaja estará en equilibrio, mientras que el resto de cajas, en fases finales de fusión, necesitarían aumentar sus recursos para paliar el 46% de déficit de capital acumulado.