Inmodiario

El coronavirus ha puesto en jaque a varios sectores de la economía. El reto de la recuperación nos lleva a analizar las perspectivas de inversión y de supervivencia en un entorno nunca antes visto. Habrá sectores más resistentes por su perspectiva largoplacista, como las infraestructuras. Otros, por el contrario, son más vulnerables, como el sector inmobiliario, principalmente el de uso turístico.

En cuanto a las inversiones en infraestructuras, "suelen ser más resilientes que otros sectores, en términos relativos, por varias razones. Las infraestructuras se sustentan en los servicios esenciales y se prevé que la demanda no se verá tan afectada como en los sectores expuestos a gastos discrecionales (como el comercio minorista, el alojamiento y el ocio) o a los precios de las materias primas (por ejemplo, el gas de esquisto en Estados Unidos)", asegura Charles Dupont, responsable de Financiación de Infraestructuras y Deuda de Infraestructuras de Schroders.

"La rentabilidad se evaluará a largo plazo. Una inversión a largo plazo en infraestructuras se verá menos afectada por los shocks macroeconómicos de corto plazo que una inversión con un reembolso en un par de años". Asegura Dupont, y añade que "No es susceptible de sufrir una interrupción de la cadena de suministro mundial (como en el caso de las empresas industriales, por ejemplo, las empresas automovilísticas)".

El experto afirma que "los flujos de caja suelen estar respaldados por contratos a largo plazo o por la regulación". Además, comenta que "como inversores hemos revisado proactivamente nuestras carteras, tanto desde la perspectiva bottom up como desde un ángulo top down. Nos hemos centrado en identificar los subsectores de infraestructuras que están expuestos indirectamente al coronavirus (transporte: aeropuertos, puertos, carreteras de peaje) y los que no lo están (energías renovables, activos regulados, agua y residuos). Estamos colaborando activamente con los prestatarios de los sectores expuestos indirectamente para analizar medidas que puedan mitigar el impacto (un ejemplo claro sería el sector de los aeropuertos)".