Inmodiario

El traspaso a Metrovacesa Suelo y Promoción -la filial de la inmobiliaria participada por Banco Santander, BBVA y Banco Popular que quedó fuera de la integración en Merlin- de suelos valorados en unos 2.000 millones de euros, se ha convertido, en el marco de la operación de compra del Banco Popular, en una apuesta firme para sacar de sus balances estos activos

En el caso del Popular, la jugada tiene doble alcance. Además de quitarse de en medio parte de estos suelos, valorados en libros en 7.825 millones de euros, permitiría revertir un porcentaje significativo de los 3.500 millones de euros provisionados por estos activos. De esta manera, la factura a pagar por quien finalmente se lleve el gato al agua sería inferior.

La idea que persiguen los tres bancos con este traspaso es proseguir con el desagüe de sus todavía cuantiosos activos tóxicos. Un proceso acelerado en los últimos meses con los casi 1.700 millones de activos rentables (oficinas y centros comerciales) aportados a la socimi Merlin, y los 665 millones en 3.300 viviendas en alquiler traspasadas a Testa, la socimi de pisos en alquiler que las entidades financieras comparten con Merlin.

Más de 2.300 millones de activos inmobiliarios que Santander, BBVA y Popular ya han sacado de sus balances, y que se incrementaría hasta los 4.000 millones con la cesión de terrenos a Metrovacesa Suelo y Promoción, que ya cuenta con cerca de 2,5 millones de metros cuadrados edificables para desarrollar más de 16.000 viviendas.

La transferencia de suelo de los bancos a Metrovacesa se hará en función de dos factores. El porcentaje del capital que cada uno ostenta en la inmobiliaria y las provisiones que, por este activo, han realizado. El Banco Santander tiene el 70,27%, BBVA el 20,52% y el Popular llega al 9,14%.

En el caso de las provisiones, las coberturas entre las entidades resultan desiguales. El Santander, que suma suelo por 5.000 de los 8.000 millones de inmuebles adjudicados, alcanza una cobertura del 57% para el conjunto de estos activos. BBVA concreta más. Los casi 5.000 millones de euros brutos en que la entidad tiene valorados los terrenos están cubiertos, ante previsibles minusvalías, al 75%.

Entre ambos, el Banco Popular que, al cierre de del primer trimestre, contaba en su balance con 16.000 millones de euros de inmuebles brutos improductivos. De estos activos, los suelos suman 7.825 millones que, tras provisiones, se quedan en un neto de unos 3.500 millones de euros.