Inmodiario

La mayoría de hoteles en Europa permanecen cerrados y los propietarios se centran en tratar de mitigar el impacto.

Los inversores están todavía en búsqueda de oportunidades, especialmente relacionadas con activos hoteleros en dificultades.

El nuevo informe de Cushman & Wakefield, "Impacto del COVID-19 en el mercado inmobiliario EMEA" describe el impacto radical que la crisis sanitaria está teniendo en el mercado hotelero europeo en 2020.

Durante los primeros dos meses del año, los indicadores de los hoteles europeos mostraron un crecimiento positivo de los ingresos por habitación disponible (RevPAR), debido al aumento de la tarifa diaria promedio (ADR) y a pesar de un muy ligero descenso en la ocupación.

Después de este comienzo de año relativamente bueno, Europa se ha visto afectada por la crisis del COVID-19, viendo caer rápidamente los niveles de ocupación a partir de la primera mitad de marzo. Si bien inicialmente, algunos mercados se vieron menos afectados que otros (como el Reino Unido), la mayoría de los hoteles ahora están cerrados en toda Europa, a excepción de algunas ubicaciones cercanas a aeropuertos.

En España, por ejemplo, hasta el 15 de marzo de 2020 el sector contaba con un 50% de las cancelaciones, a diferencia de otros países como Italia (-93% de ocupación), Grecia (-75%) o Bélgica (-60%). A partir del 22 de marzo de la cifra se ve incrementada en un descenso del 85% de la ocupación en el caso de España y en Italia (-96%).

Borivoj Vokrinek, Head of Hospitality Research EMEA de Cushman & Wakefield, explica que: "todos los agentes del mercado, incluidos los propietarios, operadores y bancos, están comprometidos con la búsqueda de soluciones que incluyen acuerdos como la reducción o el aplazamiento de fees, pagos de rentas de alquiler aplazadas o condonadas, así como suspensiones de pagos de préstamos y nuevas líneas de crédito".

"El enfoque para el sector hotelero pasa por encontrar soluciones temporales para afrontar esta crisis, en lugar de medidas irreversibles drásticas, y esperar una recuperación en la segunda mitad del año. No hay duda de que el apoyo de los gobiernos en toda Europa será fundamental para que los hoteles puedan superar esta crisis".

Albert Grau, socio y codirector de Cushman & Wakefield Hospitality en España, opina que "a pesar de que es una situación totalmente nueva, pensamos que el sector afronta esta crisis en mejores condiciones que en 2008, con menores niveles de apalancamiento, lo que le puede permitir afrontar la situación con mayores garantías".

Algunos hoteles en Europa se están convirtiendo en hospitales, instalaciones de cuarentena, refugios, espacios logísticos temporales o incluso sirven como lugares de trabajo temporales con habitaciones que se ofrecen como oficinas privadas para aquellos que luchan para trabajar desde casa. Además, los restaurantes de los hoteles se están utilizando para elaborar comida para llevar.

Jonathan Hubbard, Head of Hospitality EMEA de Cushman & Wakefield, comenta que "a pesar del cierre, algunas transacciones y negociaciones de alquiler continúan en toda Europa y hay una serie de inversores ágiles con liquidez que buscan aprovechar las oportunidades que surgirán en los próximos meses para recapitalizar inversiones estresadas y adquirir activos potencialmente en dificultades".

En este sentido, Cushman & Wakefield entrevistó a 49 inversores hoteleros de EMEA a mediados de marzo de 2020, y el 41% dijo que todavía están buscando oportunidades de negocio.