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El Pleno del Ayuntamiento de Barcelona ha acordado reclamar a la Generalitat de Cataluña que modifique la ley del Impuesto de Estancias en Establecimientos Turísticos para habilitar al Consistorio a recaudar un recargo de máximo 4 euros por estancia que revierta directamente a las arcas municipales.

La propuesta con contenido de Declaración Institucional, impulsada por el grupo de ERC, ha contado con los votos favorables de los grupos municipales de Gobierno, Barcelona En común y PSC, y de JxCat.

En su intervención al plenario, el regidor de Turismo e Industrias Creativas, Xavier Marcé, ha explicado que el Gobierno municipal "ya está trabajando para llevar la propuesta normativa a la Generalitat y a la vez abrir el diálogo imprescindible para la complicidad con operadores".

Marcè ha apelado a la colaboración y responsabilidad de todo el mundo, para "evolucionar hacia un cambio de modelo turístico que no se puede hacer sin los operadores", y ha remarcado que la propuesta "lejos de criminalizar, tiene que contribuir a modificar el modelo turístico, que tiene que aumentar la calidad de la experiencia turística, generar nuevas centralidades y ampliar el perímetro de la zona de actividad turística a la ciudad".

El regidor ha señalado que este es un debate que se da a nivel europeo, que la tasa aplicada a Barcelona se encuentra en la franja mediana-baja en la comparativa con otras ciudades europeas, y que "la tendencia es relacionar el gasto turístico y la gestión turística a la fiscalidad que la afecta y está totalmente en línea con otras ciudades europeas".

La propuesta con contenido de Declaración Institucional aprobada por el Plenario del Consejo Municipal acuerda instar la Generalitat de Cataluña a trasladar al Parlamento una propuesta de modificación de la ley del Impuesto sobre las Estancias en Establecimientos Turísticos, para incluir un recargo para las estancias a la ciudad de Barcelona y a los desembarcos de cruceros a sus puertos, que se sumaría al que ahora mismo recauda la Generalitat de Cataluña.

El recargo de gestión municipal se marca en un máximo de de 4 euros, que tendrá que ser determinado en cada caso por el Consejo Plenario del Ayuntamiento de Barcelona, que será el beneficiario del 100% de la recaudación.

El texto de la proposición apunta también que el total recaudado tendrá que ser destinado en primer lugar a mejorar el control sobre las viviendas que ceden habitaciones para usos turísticos; en segundo lugar a mejorar la calidad de vida de los residentes de los barrios más afectados por la presión turística de tal manera que estos recuperen una actividad económica, social y cultural independiente del turismo; y en tercer lugar a la creación de nuevos contenidos que se puedan desarrollar en escenarios que permitan mejorar la desconcentración turística.