Inmodiario

Ahora que está a punto de acabar la campaña estival, muchos hoteleros, especialmente en la costa levantina, empezaban ya, como cada año, a hacer las previsiones para pasar la temporada invernal, con cierres temporales y apertura posterior para cubrir el filón que supone la llegada de los jubilados con los viajes del Imserso.

Pero este año, el asunto se ha complicado. La anulación de la adjudicación, por parte del Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales, de la gestión de los viajes del Imserso a Mundosenior (Globalia-Viajes Halcón y Barceló), ha echado por tierra toda la programación, y habrá que ver ahora en qué queda todo este embrollo en el que están en juego unos 1.200 millones de euros por las dos temporadas que deben gestionarse, la del 2015-2016 y la del 2016-2017.

Aunque Mundosenior lleva gestionando este servicio del Imserso prácticamente las tres décadas que lleva celebrándose, en esta ocasión se presentó al concurso otra oferta -la de Mundiplan, en la que participan Iberia, Alsa, Gowaii e IAG7-, que contaba con muchas posibilidades de arrebatar la adjudicación a Mundosenior. Finalmente, no fue así, y el pasado 21 de julio el Instituto de Mayores y Servicios Sociales volvió a dejar en manos de Globalia y Barceló la gestión de este servicio.

Pero Mundiplan recurrió, y el tribunal le ha dado la razón al entender que no es aceptable la discrecionalidad con la que ha actuado el departamento adjudicador. Por ello, se deberá proceder a valorar de nuevo, con arreglo a los criterios recogidos en el conscurso a las tres candidaturas presentadas (Mundosenior, Mundiplan y Logitravel), y ver si las puntuaciones recibidas por cada una de ellas estaban o no ajustadas. La oferta económica de Mundiplan, ofrecía más de un millón de plazas anuales con una reducción superior al 4% y un ahorro de más de 20 millones de euros.

Ante la anulación del concurso, los hoteleros valencianos -los más afectados- no han tardado ni un minuto en llamar a las puertas del Gobierno autónomo, y el presidente Ximo Puig ya ha avanzado que, de no actuarse con celeridad y se busca una solución, se podrían perder cerca de 20.000 puestos de trabajo, y muchas empresas, que cuentan ya con los ingresos procedentes de estos viajes mayores, correr serios riesgos de cierre.

Tras apuntar que se trata de un programa que, si se hace bien, el Estado recupera, de manera indirecta, el dinero invertido, Puig ha instado al Gobierno central a que resuelva el entuerto de manera inmediata, ya que el turismo está siendo una de las palancas de desarrollo y de salida de la crisis.