Inmodiario

La polémica sobre el hotel El Algarrobico, la mole a medio terminar que emerge fantasmagórica en la playa almeriense de Carboneras, en pleno parque natural del Cabo de Gata-Níjar, parece el cuento de nunca acabar. Se siguen sucediendo las providencias en el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), tras años de bandazos jurídicos.

Ahora, la discordia se centra en la dificultad que está teniendo la Junta de Andalucía para entrar en la finca para hacer efectiva la ejecución forzosa del derecho de retracto y proceder a la demolición del inmueble. Requerimientos y más requerimientos.

En este sentido, la última solicitud por parte de la Junta, harta ya de tantas idas y venidas y de la nula colaboración –hasta cierto punto, lógica, por parte de Azata, la promotora del hotel– ha sido la de pedir al tribunal que le remita una cuenta donde hacer efectivos los 2,3 millones de euros, el precio del retracto, la cantidad que en noviembre de 2006 depositó Azata en un cuenta de la consejería de Economía. Y, a partir de ahí, ya con el retracto, solicitar la entrada en la finca para proceder a la demolición.

En las últimas semanas, la Junta ha tenido que responder a sendos requerimientos del TSJA para definir adoptadas para ejecutar el referido derecho de retracto y qué pasos se han dado desde la administración andaluza para hacer efectiva su posesión del suelo sobre el que se levanta el hotel.

Azata, por su parte, también ha realizado escrito de oposición a la ejecución forzosa del retracto alegando, entre otros argumentos, que la licencia municipal de obras es legal en firme por sentencia de 29 de julio de 2014, y que el suelo es urbanizable por sentencia de 21 de marzo de ese mismo año, por lo que, según sostiene, la Junta pasaría a ser titular de la edificación y deudora por la construcción realizada que supuso una inversión de 27,4 millones de euros.

La Junta de Andalucía dio a finales del pasado mes de septiembre un nuevo paso para inscribir a su nombre el suelo sobre el que se levanta el hotel de Azata del Sol y pidió la ejecución forzosa del fallo con el objetivo, según se apuntó desde fuentes jurídicas, de conseguir un titulo ejecutivo para proceder a la inscripción de las fincas en el Registro de la Propiedad después del frustrado intento de elevar ante notario el contrato de compraventa a escritura pública.

En su escrito, la Junta apelaba a su voluntad de "preservar" el parque natural de Cabo de Gata en la zona de El Algarrobico. El retracto se justificó en su día en la protección de los valores ambientales del espacio y así lo confirmó el TSJA en una resolución en la que subrayaba el notorio interés medioambiental del paraje.