Inmodiario

Son las cosas que pasan. Leyes absurdas que se mantienen y que, cambiarlas, supone todo un suplicio para quien las sufre. Que se lo digan a la ciudad alicantina de Benidorm. Oficialmente no es un municipio turístico. ¿Qué dices? Dirán algunos. Pues no. Y no lo es porque no cumple con el requisito de tener un número de segundas residencias superior al de primeras. Y las plazas hoteleras quedan al margen del baremo para determinar qué municipio tiene la consideración oficial de ser o no turístico.

El aval de contar con 11 millones de pernoctaciones anuales, solo por detrás de Madrid y Barcelona, cae en saco roto. Y todo Benidorm porque no lo permite el artículo 125 de la Ley de Haciendas Locales, aprobado en 2002. 

Y el tema tiene sus consecuencias económicas. No tener esta consideración supone para Bendorm dejar de ingresar aproximadamente un millón de de euros anuales, la cantidad que sale de aplicar, según lo recogido en la ley, la cesión a los municipios turísticos del  2,0454% de los rendimientos que no hayan sido objeto de cesión a las Comunidades Autónomas por los Impuestos sobre Hidrocarburos y sobre las Labores del Tabaco. Hablamos pues, con carácter retroactivo, de unos doce millones de euros.

Por ello, en Benidorm insisten. El Ayuntamiento acaba de remitir una carta a la Secretaría de Estado para ver si se puede hacer algo para acabar con esta incongruencia, y en la misiva se recuerda que Benidorm es “la tercera ciudad española en plazas hoteleras, el principal destino del Mediterráneo peninsular, y la gestión municipal requiere un esfuerzo económico superior al que contemplan los ingresos en función del número de habitantes empadronados”.

Desde el Ministerio de Industria les vienen dando la razón desde hace tiempo, reconociendo que la actual definición legal de municipio turístico no es la correcta, pero ahí se queda la cosa, mientras buscan una fórmula consensuada sobre los criterios para considerar a un municipio turístico. En 2010 se presentó una propuesta para que las pernoctaciones hoteleras y el número de plazas regladas en alojamientos reglados fueran también requisitos para considerar a un municipio turístico, pero no salió adelante.

Benidorm y la Costa Blanca concentran casi el 65% de todas las pernoctaciones hoteleras de la Comunidad Valenciana, unos 25 millones. Y prácticamente la mitad en Benidorm, convirtiéndose  en el principal y máximo contribuidor a la actividad turística, no sólo de la provincia de Alicante, sino de toda la Comunidad Valenciana.