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  • OPINIÓN
La COVID-19 ha creado una profunda brecha entre los empleados, especialmente entre los que continúan en el terreno y los que teletrabajan 
Directora de Marketing de Steeple

Una de las reivindicaciones que los empleados de la construcción reclaman históricamente es disfrutar de una consideración similar a la de los compañeros que trabajan en las oficinas. Condiciones de trabajo diferentes, desequilibrio profesional y salarial y falta de comunicación son algunas de las quejas que los trabajadores que se encargan de las tareas denominadas manuales repiten desde hace tiempo.

Con la llegada de la COVID-19, estas diferencias se han pronunciado, especialmente con la implantación del teletrabajo. Los empleados de la construcción, obligados a desplazarse a sus lugares de trabajo, se han sentido más vulnerables, más expuestos y hasta discriminados. Ideas como "siempre trabajan los mismos" o "los demás se quedan en casa protegidos mientras nosotros seguimos al pie del cañón" se han extendido con rapidez.

Por otra parte, los empleados que se han visto obligados a trabajar desde casa también han sufrido tensiones. La falta de comunicación entre compañeros se ha traducido en falta de motivación, de creatividad y sentimiento de no pertenencia al grupo. Por otro lado, las diferencias entre los conocimientos digitales y los equipos tecnológicos que los empleados tienen en sus domicilios han creado tiranteces entre compañeros.

Todo esto viene a sumarse a una escasa comunicación interna que, si ya antes sufría lagunas, ahora es casi inexistente porque las compañías no tienen la estructura ni las herramientas necesarias para desarrollarla cuando sus equipos se encuentran literalmente dispersos.

La COVID-19 ha creado una profunda brecha entre los empleados, especialmente entre los que continúan en el terreno y los que teletrabajan, y entre ellos y los equipos directivos. Dicha brecha debe ser tomada en consideración tanto por los departamentos de comunicación, como por la propia dirección de las empresas. Es el momento de apostar por la comunicación interna para crear cohesión, trasmitir confianza y mejorar el diálogo interdepartamental.

Enriquecer la comunicación interna

Entonces, ¿cómo puede la empresa reducir la brecha entre los empleados? Lo primero que debe hacer es enriquecer la comunicación interna y para ello debe establecer las herramientas que le permitan conseguirlo.

Deberá cambiar su planteamiento y tener en cuenta que los mensajes internos no deben solo informar, sino involucrar a los empleados para que se sientan parte de la compañía.

A partir de ese momento, la comunicación interna deberá ser transversal, es decir, los mensajes seguirán una línea descendente, de la dirección hacia los empleados, ascendente, de los empleados a la dirección, y transversal, entre departamentos.

Para conseguirlo, la compañía deberá animar a los empleados a participar dándoles voz y facilitándoles las herramientas adecuadas. Les dará pie a compartir anécdotas, reflexiones, proyectos personales, etc. Asimismo, fomentará los momentos de reunión a través de eventos virtuales, la celebración de hitos o las felicitaciones por el trabajo bien hecho. La empresa también promoverá el uso de herramientas y espacios de intercambio virtuales. Dos ejemplos pueden ser, generalizar el uso de la mensajería instantánea privada o la instalación en las salas de descanso de pantallas digitales que sustituyen a los antiguos corchos de noticias. Con ellas, los empleados se informan de lo que ocurre en su empresa de una manera más atractiva y actual y pueden interactuar con otros compañeros, participar en actividades y eventos, etc.

En definitiva, la COVID-19 ha agravado una situación que los trabajadores de la construcción denunciaban ya desde hacía tiempo. Las empresas deben ahora cuestionarse su realidad y aprovechar este momento de cambio para reorganizarse. Afortunadamente, cuentan con un aliado de gran valor: la comunicación interna. Gracias a ella, las empresas pueden tender puentes que atenúen las brechas que se han creado. La comunicación interna bien gestionada crea cohesión y confianza entre los empleados y hace crecer el sentimiento de pertenencia. Aprovechemos esta oportunidad de cambio para salir reforzados de esta crisis.

Directora de Marketing de Steeple