Inmodiario

Nueva sentencia para enmarañar todavía más el polémico hotel de El Algarrobico, en la playa almeriense de Carboneras. No es la definitiva para nada. Ni para determinar si se procede a su demolición o si, por el contrario, finalmente, y  a pesar de todas las sentencias en contra, se determina que las licencias eran válidas.

En este caso, lo que se ha juzgado es una querella por posible prevaricación presentada la pasada primavera por colectivos ecologistas contra los jueces del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), que habían declarado urbanizable el suelo donde se alza el hotel.

Pues bien, el Tribunal Supremo no ve existencia alguna de delito y opta por archivar la querella. Los magistrados del Alto Tribunal concluyen que aquella sentencia era “razonable y razonada, con independencia de su acierto jurídico”.

Salvemos Mojácar, Levante Almeriense Greenpeace presentaron la querella tras hacerse pública una sentencia del tribunal andaluz que consideraba urbanizable el terreno sobre el que se asienta el hotel, una decisión que choca con un fallo del mismo tribunal que dos años antes había considerado que ese mismo suelo no lo era.

Los jueces no entran en el fondo del asunto, el conflicto entre dos salas de un mismo tribunal que en un periodo de dos años han dictado dos sentencias claramente contradictorias. Lo que resuelve es si el pronunciamiento de los jueces es un delito o no, que es lo que habían denunciado los grupos ecologistas. Y concluye que no.

“Una resolución basada en una interpretación que puede reputarse errónea no es injusta a los efectos del delito de prevaricación siempre que, alcanzada por los métodos de interpretación usualmente admitidos, sea defendible en Derecho”, consta en el auto de archivo del Supremo.

El caso del hotel lleva más de una década de litigios. Entre las resoluciones pendientes, destaca la del TSJA que decidirá si se ordena o no la revisión de oficio de la licencia, que fue concedida en 2003 a la promotora, a la que se paralizó el proyecto en 2006, cuando estaba casi finalizado.

Habrá que ver qué pasa en los próximos meses, pero los grupos ecologistas ya no dejan entrever que el cambio de jueces no solo va en la vía de no demoler el inmueble, sino de abordar su finalización. Creen que se ha canalizado judicialmente el asunto para las sentencias sobre el hotel que están por llegar, entre ellas la licencia de obras, que, por otra parte, no se podrá recurrir.