Escritor y Formador inmobiliario. Arquitecto Técnico. Agente de la Propiedad Inmobiliaria. Correo...
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(Alcobendas) Madrid. En el marco de la jornada que el periódico El Nuevo Lunes y el Área de Empresas de Cajamadrid organizaron el lunes 19 de octubre de 2009 en el Auditorio del museo Reina Sofía, con el título: Financiación, Internacionalización y Experiencias Empresariales, el profesor y empresario don Emilio Ontiveros, presidente de Analistas Financieros Internacionales (AFI, www.afi.es) presentó una ponencia denominada: “La empresa española ante la salida de la crisis internacional”. De este evento ya hemos informado (1) en otro artículo pero ya en él anunciábamos que dado su interés hablaríamos con más extensión en otro lugar.

Dos son los puntos de la conferencia en los que vamos a fijar.

a) Las noticias no son buenas, pero...

Aunque el peor momento de la doble crisis que padecemos –la crisis financiera y la crisis real- ya ha pasado, las noticias no son buenas.

Lo peor de la inestabilidad financiera ha pasado, habiendo sido digerido en gran medida por el sistema pero el rápido contagio de la crisis financiera a la crisis real mantiene a ésta alejada de la salida.

El circulo vicioso global se caracterizó por el desplome de los precios de los activos inmobiliarios, que a su vez produjo el desplome del valor de los activos bancarios y el desplome de las cotizaciones bursátiles, lo que llevó a el ascenso de las primas de riesgo, el racionamiento crediticio, el descenso de la confianza de los consumidores y empresarios y al desapalancamiento financiero y real.

Ese contagio produjo en el mundo brutales descensos en el 2008 del comercio mundial de mercancías –el mayor de la historia después del de 1931-32- , el desplome del desempleo , el descenso de la inflación, el incremento del déficit y de la deuda pública de todas las economías occidentales, el derrumbamiento de la actividad profesional –en ese año las primeras treinta empresas del mundo estuvieron en recesión- de tal forma que en ese año puede considerarse como el peor momento de la crisis.

Actualmente encontramos síntomas débiles de recuperación, pero si se facilitase la oferta de crédito, liquidez y solvencia, se utilizasen políticas monetarias, convencionales o no, y se practicasen políticas presupuestarias racionales podríamos encontrarnos en unos años en una coyuntura favorable.

En España, la recuperación tardará más en producirse debido a la expansión inmobiliaria que padecimos, agravada por la financiación con deuda externa y el déficit de la balanza de pagos en la que hemos caído, lo que ha llevado a una contracción de la inversión sin precedentes, a unos niveles record de ahorro de los particulares y de las empresas, al incremento de los impagos de las deudas a los bancos, a una reducción del volumen y número de créditos y a un incremento inaudito de las cifras del paro.

b) ¿Qué elementos del entorno próximo podrían ser revelantes para los años próximos?

En cuanto a la economía real, nos se podrá olvidar que hay en nuestro sistema un exceso de oferta –salvo la financiera- instalada. Somos muchos y estamos en un momento de darwinismo social en la que “los feos” morirán. Cabe esperar una cierta mortalidad empresarial.

También cabe esperar una recuperación lenta del crecimiento pues la actividad económica mundial no va a crecer significativamente y una estabilidad de precios:
Los precios no van a poder subir porque no va a haber inflación (En España, llevamos siete meses seguidos bajando).

De igual forma se va a producir una alteración en la liga competitiva global., la cual se va a ir alterando y “nuevos jugadores” (China, Brasil, India...) van a entrar en liza.

Cabe esperar una mayor diversificación energética, pero sin caídas significativas de precios para las materias primas.

Los costes de financiación irán poco a poco elevándose, pero sin movimientos demasiado bruscos.

Estaremos en una nueva época para las finanzas en la que cabe esperar una regulación financiera más firme, un retorno a la “banca aburrida”, procesos de reestructuración y concentración bancaria, una corrección gradual de los “desequilibrios globales”, un debilitamiento de las hegemonías simples y una mayor cooperación internacional en la supervisión financiera y en la gestión de las crisis.

Se va a ir produciendo un desapalancamiento progresivo del sector privado, también se van a seguir produciendo pérdidas adicionales en el sector financiero, estructuraciones profundas en los sistemas financieros y se seguirán utilizando las finanzas públicas para contener riesgos sistémicos.

Y en una época en la que las empresas perseguirán la diferenciación como herramienta competitiva extrema y en la que tendrán que cuestionarse cosas básicas como: su dimensión óptima, las mejoras de su productividad, la profesionalización creciente de su gestión, la innovación en sus procesos y productos y la Internacionalización sin condiciones.


Finalmente, el profesor Ontiveros indicó que en esta fase de transición que nos queda, antes del final de la Crisis, las empresas tienen que hacer de ésa una oportunidad para la reflexión.

Tras la ponencia se inició un turno de preguntas. Sobre las mismas, los contenidos de algunas de las respuestas del profesor Ontiveros podrían resumirse así:

o Al menos en los doce próximos meses la paridad euro / dólar no bajará de 1,3.

o La competitividad no es sólo alcanzar bajos precios para nuestros producto y servicios, siendo los factores claves de la misma cosas tales como los nuevos procesos, la innovación, las infraestructuras adecuadas de conocimiento, la calidad de las instituciones educativas y de estado y la calidad de los líderes políticos y de la industria.

o Un riesgo es que el Banco Central Europeo incremente los tipos de interés cuando la recuperación de las principales economías europeas se consolide, dado nuestro retraso respecto de ésas.

o No habrá recuperación económica mientras no haya incremento del crédito a particulares y empresas. Ahora estamos en un momento de crecimiento cero (se devuelve más de lo que se da) .

o Una parte del informe de MOODY´s es cierto pero resulta una obviedad y la otra parte es una exageración.

o El censo de promotores inmobiliarios, que en una encuesta de hace un par de años eran de 82000, se reducirá enormemente.

Notas: (1) Véase en:
http://www.inmodiario.com/155/7029/respuestas-crisis-internacionalizacion-empresas.html

Miguel Villarroya Martín
mvillarroya@inmodiario.com

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