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El Ayuntamiento de Barcelona, a través del Instituto Municipal de la Vivienda y la Rehabilitación (IMHAB) ha publicado los pliegos para licitar la construcción de vivienda pública en cuatro solares.

Se trata, pero, de una licitación innovadora con la cual el consistorio quiere dar un impulso a la vivienda fabricada y montado. Los pliegos publicados, pues, potencian sistemas constructivos basados en la fabricación en taller de la mayor parte de los componentes del edificio, así como el ensamblaje posterior en la obra. Esto quiere decir que buena parte de los trabajos de construcción en realidad se hacen a los talleres, a la fábrica, y la obra se convierte en un espacio de montaje.

Esto implica también que diferentes partes del edificio se pueden ir fabricando de manera simultánea. Así pues, el Ayuntamiento busca reducir los plazos de ejecución de las obras y a la vez reducir el impacto ambiental asociado a la fabricación de los materiales con los cuales se construirán los edificios.

A diferencia otras experiencias como los Alojamientos de Proximidad Provisionales (APROP), en los cuales el edificio se construye a partir de la agregación de contenedores marítimos reciclados, esta licitación está abierta a cualquier sistema constructivo o técnica de industrialización que permita obtener los objetivos planteados. Otra diferencia importante con los APROP es que estos nuevos edificios se destinarán a vivienda permanente, mientras que los APROP son alojamientos temporales.

Para garantizar la adecuación entre las técnicas de industrialización y el proyecto, la licitación prevé la adjudicación conjunta y por tanto, el trabajo colaborativo y conjunto entre arquitectos, constructores e industriales desde el minuto 0 de la redacción del proyecto, a diferencia de los sistemas tradicionales de licitación en los cuales la empresa constructora y el industrial no participan en la fase de redacción del proyecto.

Los criterios de puntuación previstos en esta licitación determinan el tipo de edificio de viviendas que desde el Ayuntamiento se quiere potenciar. En este caso, edificios de alta calidad arquitectónica, realizados con técnicas constructivas que permitan una reducción considerable del plazo de ejecución y minimicen el impacto ambiental de la construcción.

La manera como se quiere conseguir la reducción temporal es potenciando la fabricación en taller: la construcción de edificios tradicional, con una evolución lineal de las tareas que se van realizando durante la obra, se deja atrás.

El método que se premia ahora, en cambio, es el que solapa diferentes tareas en el tiempo: a la vez que se hacen los cimientos al solar, en una fábrica se están creando los módulos que constituirán la estructura del edificio. La obra pasa a convertirse en un espacio de montaje de diferentes piezas previamente fabricadas a taller.

Las puntuaciones relacionadas con la reducción del plazo de ejecución de la obra, tienen un peso del 25% en el total de la puntuación en el concurso. En procedimientos tradicionales, en cambio, el plazo de ejecución de la obra tiene uno por los del 6%.

En obras de construcción de viviendas convencionales, los plazos de una promoción son de 53 meses, en cambio, con el sistema industrializado se busca un plazo máximo de 37 meses, que las propuestas de las empresas que se presenten a la licitación podrán reducir.

También tiene un peso muy importante (el 25% del total de la puntuación) la reducción del impacto ambiental asociado a la fabricación de los materiales con los cuales se construirá el edificio. Se puntuarán aspectos como la reducción de las emisiones de CO